18 de marzo 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Apareció y dijo: «Bear Stearns ha sido el objeto de una multitud de rumores de mercado, respecto a nuestra liquidez...» (quizás, cantidad hubiera quedado mejor que multitud, ¿no?). Y continuó: «Nosotros tratamos de confrontar y disipar estos rumores y hablar sobre la verdad y no sobre ficción».

Bueno -pensarían los que escuchaban estas palabras de Alan Schwartz, presidente de la tradicional entidad-menos mal que salieron a hablar, para aclarar sobre las cosas que se dicen. Y resultó que, tras cartón, este señor aclaró que: «Nuestra posición de liquidez en las últimas 24 horas, se ha deteriorado significativamente»... (?). Nos hizo acordar a Groucho Marx, cuando decía: «Tiene cara de idiota, tiene sonrisa de idiota. Pero no se confundan: es idiota». Allí se les volvieron a caer los calcetines a todos, en torno de Wall Street, por semejante aclaración que venía nada más que a ratificar lo que se rumoreaba: que la compañía estaba en un ahogo financiero total, con serio riesgo de quiebra. Hace mucho que no recogíamos una anécdota colorida tan sabrosa, a semejante nivel y en situación tan complicada. Cuando se resuelve salir a aclarar sobre rumores adversos, se supone que es para mostrar la contrapartida y desinflar las versiones. Pero este tipo remató la faena, hablando del tremendo deterioro que habían sufrido en su liquidez. Genial.  

Detrás de ello, la historia siguió su curso, sumamente acelerado en estos días donde ya se toman decisiones en tiempo límite, en la economía de Estados Unidos. No olvidemos que se estaba hablando de la quiebra del quinto banco «de inversión» más importante, en aquel país, y que hizo honor al «Bear» de su primer nombre (más feliz hubiera sido llamarse «Bull», por cábala).

Y, entonces, nos encontramos con otra nota que nos llamó mucho la atención. Mientras «Standard & Poor's» continuaba incinerándose con sus predicciones, surgió de entre sus cenizas la figura de J.P. Morgan (gran bombero, en vida, de todas las crisis que se presentaban un siglo atrás) y ahora, convertido en entidad de respaldo, dijo: «Asegurar el financiamiento a Bear, por un período inicial de hasta 28 días».

Uno diría, salieron a ponerleel pecho, surgen como los que apagarán el fuego arriesgando el pellejo propio, etc., etc.... Pero, no hay «muchachitos» arriesgados, como en las películas de John Ford de antaño. El lector de estos lares, como nosotros, no podía dejar de sorprenderse al ver que: «La Fed, a través de su ventanilla de descuento, entregará financiamiento especial y de respaldo a JP Morgan». Y aquí viene lo mejor: «Por el cual no buscaría recuperar el dinero, si la entidad cae en cesación de pagos» (!). Un regalo, un riesgo sin riesgo, con plata de los ciudadanos...

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