12 de enero 2001 - 00:00

De la Rúa firmó y no hacen falta cheques para comprar inmuebles

El presidente Fernando de la Rúa firmó anoche el decreto reglamentario de la ley antievasión que crea la obligación de pagar con cheque toda operación por encima de u$s 10.000, que permite que toda compraventa de inmuebles ( sean éstos para vivienda o para uso comercial) se realice en efectivo, siempre y cuando intervenga un notario.

El decreto lleva el número 22, fecha de ayer, y consta sólo de dos artículos. El primero dispone que «el pago en efectivo de sumas de dinero superiores a $ 10.000 o su equivalente en moneda extranjera, efectuado en ocasión del otorgamiento de escritura pública, por la que se constituyan, modifiquen, declaren o extingan derechos reales sobre inmuebles, tendrá para las partes y frente a terceros los mismos efectos cancelatorios que los procedimientos previstos en los incisos 1 a 4 del artículo 1° de la Ley 25.345». En otras palabras: la escritura vale igual que el cheque (en todas sus modalidades) o la tarjeta de crédito a los efectos de la ley antievasión.

El artículo 2° dice que «el escribano público interviniente dejará constancia en el acto notarial que corresponda de la entrega y recepción por parte de los comparecientes» de la suma en cuestión, y los obliga a informar la recepción de sumas por encima de los 10.000 dólares a la AFIP, «en el plazo y forma que dicha entidad recaudadora establezca».

Alternativas

En los considerandos del decreto se aduce que «existen situaciones que por su naturaleza hacen posible la adopción de procedimientos alternativos que contemplen la utilización de dinero en efectivo como medio de pago, sin que tal circunstancia desnaturalice el fin previsto por la ley».

Y, tal como adelantara este diario, la modificación de la obligación de pagar con cheque, depósito en cuenta o tarjeta de crédito se basa en el inciso 5 del artículo 1° mencionado, que prevé «otros medios de pago» como prueba cancelatoria.

La premura de la sanción de la norma se debió a que a una semana de puesto en marcha el sistema, se produjo una verdadera paralización del mercado inmobiliario por la resistencia de los escribanos a aceptar el sistema y la desconfianza de vendedores y compradores respecto de la validez de las escrituras que no se hacen en efectivo.

Informe

Según explicó a este diario el secretario legal y técnico de la presidencia, Virgilio Loiácono, el decreto permite la intervención de los escribanos en reemplazo del cheque «porque ahora tendrán la obligación de informar a la AFIP la operación, el CUIT y el CUIL del comprador y del vendedor; con esto se cumple con el espíritu de la ley, de registrar las operaciones por encima de 10.000 dólares».

El funcionario recordó que hasta ahora las escribanías sólo debían notificar a la autoridad fiscal las ventas por encima de
u$s 80.000; de acuerdo al nuevo decreto «ese piso se baja a u$s 10.000». Y dijo que «la ley puede ser buena o mala, pero no puede decirse que lo sea antes de ponerla en práctica; es obvio que si los inconvenientes que provoca son muy graves, dentro de seis meses se planteará su derogación».

Fiscalización

También aseguró que la ley tendrá un efecto sobre la actitud de los escribanos respecto de los traspasos de dominio de inmuebles que se escrituran por debajo de su valor real para «negrear» parte del importe. «Creo que los notarios van a cuidarse bastante más, porque ahora saben que la operación en la que intervinieron caerá bajo la fiscalización de la AFIP: me parece difícil que un profesional serio a partir de ahora acepte escriturar un departamento de trescientos metros cuadrados sobre Libertador por u$s 100.000...»

Loiácono atribuyó buena parte de la interrupción de las ventas de inmuebles «a la época del año: se está haciendo una tormenta en un vaso de agua; ¿cuándo se vendieron casas y departamentos en enero?». Pero admitió que grupos de presión aprovechaban la coyuntura para torpedear una iniciativa que -dijo-apunta a reducir la evasión y el blanqueo de dinero «negro».

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