Mientras el oficialismo sigue prometiendo una suba en el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias, en el Congreso se acumularon en una semana proyectos para introducir modificaciones por ley, algunos lejanos de los números que maneja Felisa Miceli para el mínimo no imponible, que trascendidos fijan en $ 3.000. El fin de semana el santafesino Agustín Rossi llegó a afirmar que el gobierno podría avanzar en la reforma de Ganancias mediante un decreto, haciendo uso de la facultad que se le concedió en el artículo 24 del Presupuesto 2006. Desde la oposición cuestionan que una medida tomada en esas condiciones sería inconstitucional y plantean, además, otros caminos.
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Desde el radicalismo, Miguel Angel Giubergia presentó un proyecto de ley que modifica el mínimo no imponible llevándolo a $ 8.040, de los actuales $ 2.235. También impone como cargas de familia una deducción de $ 4.800 anuales por cónyuge y $ 2.400 anuales por cada hijo menor de 24 años o incapacitado para trabajar.
Desde el Peronismo Federal la bonaerense Marina Cassese también avanzó hace una semana con proyecto propio: aumenta las deducciones hasta 50% para zonas desfavorables o con «rigurosidad climática extrema»; autoriza a deducir de Ganancias los alquileres -rubro especialmente oneroso en el sur argentino-, las expensas e impuestos que se deben pagar por la vivienda; y hasta permite deducir los gastos de transporte y alojamiento que se hicieran por vacaciones siempre que sean dentro del país.
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