El ex juez Daniel Llermanos desmintió ayer haber actuado como «nexo» entre Skanska y la empresa fantasma Infiniti Group, la usina que proveyó de facturas falsas a la constructora sueca para simular el pago de «comisiones indebidas» en las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
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Llermanos es el defensor del contador Alfredo Greco, quien permanece detenido en la causa que investiga el juez Javier López Biscayart por supuesta evasión fiscal para pagar coimas.
La Justicia señala a Greco como el contador de las empresas que hoy están bajo la lupa judicial.
El pasado 26 de abril, el contador denunció que era víctima de un intento de extorsión que estuvo a punto de ser desbaratado. La decisión del juez López Biscayart de revocarle la eximición de prisión habría abortado la posibilidad de descubrir al supuesto extorsionador que reclamaba 20 mil dólares para no difundir información que supuestamente vinculaba a Greco en el caso Skanska.
El plan para atrapar al extorsionador consistía en un procedimiento de «entrega vigilada» acordada entre uno de los jueces y el fiscal que intervino en la denuncia. El problema fue que el juzgado no tenía dinero para afrontar esa operación. Fue entonces que Llermanos pidió al Estado -en este caso, al jefe de Gabinete y al ministro del Interior- los medios para frenar ese delito.
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