Siguen creciendo como hongos los emprendimientos habitacionales de lujo. Ayer fue el turno de Miradores de la Bahía, en el complejo Nordelta, un grupo de cinco edificios con un total de 170 departamentos chicos, sobre un espejo de agua dentro del megabarrio cerrado creado por Eduardo Costantini, y que requerirá una inversión cercana a los u$s 20 millones (buena parte de la cual, se espera, será aportada por quienes compren en el pozo, como es habitual en estos casos). El desarrollo estará a cargo de la firma Emdesa, que apunta a venderlos a un promedio de u$s 2.000 el m2 a partir de enero de 2008.
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