27 de enero 2011 - 13:53

Desde Davos, Sarkozy insiste que "nunca abandonarán al euro"

El presidente francés criticó los grandes titulares de la prensa que anunciaban la desaparición del euro
El presidente francés criticó los grandes titulares de la prensa que anunciaban la desaparición del euro
La crisis de deuda en algunos países de la Eurozona y el futuro de la moneda del bloque común son temas que ocupan gran parte de la agenda del Foro de Davos. En medio de la incertidumbre que creo la situación de Irlanda y Grecia, el presidente francés Nicolas Sarkozy salió a explicar a la elite política y económica que está presente en la ciudad suiza que ni él ni Merkel "abandonarán" al euro. También se mostró duro con los vaticinios de los medios.

En el segundo día de la 41ª edición del Foro Económico Mundial (WEF), que se celebra en la selecta estación de esquí de los Alpes suizos, Sarkozy, aseguró hoy que "el euro es Europa" y que Europa nunca dejará caer el euro. "Ni la canciller alemana, Angela Merkel, ni yo dejaremos nunca caer el euro", enfatizó Sarkozy, que hablaba en su calidad de presidente del G-8 y del G-20. "La cuestión del euro no es sólo una cuestión monetaria, no es sólo una cuestión económica. Es una cuestión de identidad. El mensaje sobre el euro es un mensaje muy simple: es tan importante, que estaremos cuando sea necesario para defenderlo", insistió Sarkozy.

El presidente francés criticó los grandes titulares de la prensa que anunciaban poco tiempo atrás la desaparición del euro. "Hace unos meses, había muchos artículos sobre el peligro que corría el euro, pero ahora los artículos han desaparecido, y el euro permanece", afirmó el presidente francés.

Por otro lado, Sarkozy se refirió a la tarea que afronta el G-20 para resolver los problemas "difíciles, complejos y múltiples" tras la grave crisis económica y financiera global, y subrayó que el único modo de obtener soluciones es "dejar de lado las reacciones viscerales" y "abstenernos de todo malentendido, de actuar cada uno de acuerdo a su ideología". Señaló que las previsiones para el año pasado eran muy pesimistas, mientras que el crecimiento mundial fue cercano al 5 por ciento, frente a un crecimiento medio en los últimos diez años del 3,5 por ciento, lo que deja lugar al optimismo. Pero dijo que para el 2011 hay identificados tres grandes riesgos: las deudas soberanas, los desequilibrios monetario y financiero y el riesgo de explosión de los precios de las materias primas, incluidas las agrícolas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar