27 de julio 2005 - 00:00

Deuda subirá u$s 4.500 millones

Deuda subirá u$s 4.500 millones
La deuda pública de la Argentina aumentará no menos de u$s 4.500 millones en los próximos doce meses por efecto de la inflación. Esto se debe a que tras la reestructuración de la deuda cerca de 37% se encuentra nominado en pesos y ajusta su capital según la evolución del CER.

La cuenta es sencilla: en total, la deuda nominada en moneda local equivale a u$s 49.000 millones. El capital de estos bonos se ajusta de acuerdo con la evolución de la inflación, que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que efectúa el Banco Central se ubicará en 9,2% en los doce meses venideros, lo que arroja un aumento de u$s 4.500 millones. En este cálculo se supone, además, que el dólar permanecerá relativamente estable en el nivel de $ 2,90 durante dicho período, lo cual fue asegurado en reiteradas oportunidades tanto por Néstor Kirchner como por el ministro Roberto Lavagna. La deuda actual, según los datos del Palacio de Hacienda, ronda los u$s 126.000 millones, pero hay que sumar no menos de u$s 6.500 millones por lo que no ingresó en la reestructuración (suponiendo que les harán una quita también a los u$s 20.000 millones en títulos que quedaron afuera).

• Dato central

Este aumento en el costo que tendrá la deuda para las cuentas públicas fue un dato central que tuvo en cuenta el equipo económico para frenar la nueva emisión de títulos en pesos. En la última licitación de BODEN 2014, la tasa fue de 5,20% por encima de la inflación, lo cual daría un costo anualizado mínimo de 14,5% anual en pesos (y también en dólares) para el primer año.

Sin embargo, el problema no desaparece por el hecho de suspender nuevas emisiones. En realidad, las consecuencias de la decisión de Lavagna de avanzar en la pesificación de la deuda son inevitables y serán soportadas en los próximos años.

Cuando el ministro de Economía presentó los datos finales de la renegociación de la deuda, destacó no sólo la quita conseguida (que infló notoriamente respecto de lo que realmente se consiguió), sino también el hecho de haber avanzado en la « desdolarización».

A juzgar por la decisión que adoptó Economía anteayer, este cambio en la denominación de la deuda ya no convence, porque las próximas emisiones se realizarán en dólares.

La pesificación de la deuda -que hasta 2001 estaba 99% en dólares-tuvo dos etapas tras el default.
La primera corresponde a la emisión de bonos de manera compulsiva en medio del default, tal es el caso de algunos BODEN (2007, 2008), deuda de consolidación (BOCON PRE8 y PRO12, por ejemplo), BOGAR (correspondiente a la deuda con las provincias) y los préstamos garantizados pesificados, por un total aproximado de u$s 30.500 millones. La segunda etapa correspondiente a la reestructuración para salir del default, que arrojó otros u$s 18.500 de títulos en pesos ajustables por inflación, a través de los nuevos bonos Par, Discount y Cuasi Par.

• Incógnitas

Aunque en general se consideró lógico suspender el crecimiento de los títulos en pesos ajustables sobre el total de la deuda, la decisión también genera incógnitas. Por ejemplo, cómo hará el gobierno para conseguir financiamiento voluntario en el mercado sólo con emisiones en dólares, ya que ofrecen una tasa mucho más baja. En la última licitación de BODEN 2012 se pagó una tasa de 7,99% anual en dólares.

«Lavagna podría haber defendido las emisiones en pesos indicando que cuando sube la inflación también aumentan los recursos fiscales, que era el objetivo original de la pesificación de la deuda»,
explicó Javier Alvaredoeconomista de MVA. Claro que con el compromiso de un dólar quieto, lo más razonable para este momento era incrementar la deuda en dólares ya que al aumentarla recaudación hay mayor capacidad de pago en moneda extranjera.

• Inflación

Por otra parte, la decisión de abandonar las emisiones en pesos implica que el Palacio de Hacienda prevé inflación alta para los próximos años. Si estuviesen esperando una drástica reducción en 2006, no tendría sentido reducir la exposición de la deuda en moneda local ajustable.

El Banco Central es un caso aparte. De los $ 23.000 millones de Lebac, cerca de $ 10.500 millones están en pesos ajustables por CER, equivalente a unos 3.600 millones de dólares. Se trata de un monto considerable, pero no es ni la décima parte de la deuda pública emitida en moneda local. De todas formas, también tiene un costo que va en aumento, por lo que el titular del BCRA, Martín Redrado, optó por plegarse a la política del Ministerio de Economía y por ahora no licitará con CER.

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