21 de noviembre 2000 - 00:00

Diálogos de actualidad

PERIODISTA: ¿Qué evaluación hace del acuerdo Nación-provincias? Jorge Baldrich: La prime-ra impresión es muy positiva en los mercados. Mejoraron inmediatamente los títulos argentinos a corto plazo como el BONTE 02 y las LETES, que reflejan el ánimo del mercado.

P.: ¿Cómo funcionó el mercado en este caso?

J.B.:
La incertidumbre castiga más los títulos que el Estado tiene que honrar a un año, por ejemplo, porque el mercado intuye que son los primeros que un gobierno en dificultades no va a pagar.

P.: ¿Eso no ocurre con los títulos a largo plazo?


J.B.:
Menos porque el inversor intuye también que a esos bonos los va a terminar ayudando un auxilio de los organismos internacionales en caso de crisis.

P.: Eso cree Ud. no va a ocurrir.


J.B.:
No por cómo se comportaron hoy esos títulos, que han mejorado mucho.

P.: ¿Qué entendió el mercado?


J.B.:
Parece ver ahora que hay alguien que desde el gobierno pone energía en pelear medidas y reformas profundas.

P.: Y ése es...

J.B.: (Ríe) Colombo... pero también Machinea...

P.: Vamos a la letra chica del acuerdo, lo que nadie lee y después vienen las sorpresas.


J.B.:
Algo hay pero no empaña lo que el acuerdo tiene de bueno para hacer más pre-visible el panorama. Lo primero es que cuando habla de congelar el gasto público pri-mario dice que eso corre mientras las provincias no tengan déficit actual o potencial.

P.: ¿Qué tiene de malo?

J.B.: Eso ignora un dato esencial en esto, que son los ciclos de la economía. En el ciclo bueno, las provincias mejor a n mucho p o r p o c o crecimiento q u e h ay a porque pasan inmediatamente a recaudar más y se les mejoran los envíos por coparticipación. Por eso la mayoría de las provincias pasan del rojo al azul más fácilmente y por eso gastan más. El problema es cuando cambia el ciclo, viene la malaria y a las provincias les cuesta mucho cortar el gasto. Eso ya ha pasado mucho.

P.: ¿Cuándo pasó?

J.B.: El caso clásico fue aquel préstamo del BID Provincias I que le sacó, medio de prepo, Erman González en 1990 a Enrique Iglesias, porque el país estaba muy mal. En ese crédito se ponía la misma cláusula, que si había superávit las provincias podían gastar ese dinero en obras públicas. Vino Cavallo, el '91, '92, '93, con mucho crecimiento y ese dinero se fue casi todo en obras públicas y otros gastos y no en reforma del Estado en las provincias.

P.: ¿Qué otra sombra le ve al acuerdo?


J.B.:
Hay una contradicción entre el artículo 2° y el 7°. Por el 2° se invita a las provincias a discutir una ley de coparticipación y en el 7° se dice qué tiene que pasar si no se logra una ley de coparticipación. Ya con el año electoral que se viene estaba ese proyecto clave postergado hasta el 2002. No sea ahora que el debate sobre una nueva ley de coparticipación, para lo cual hay un proyecto ya listo en el gobierno, se postergue otra vez. Eso no ayudaría nada.

Te puede interesar