Diálogos de Wall Street
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Gordon Gekko: Una probabilidad muy pequeña; alentada por un artículo periodístico reciente que tuvo gran repercusión. Sucedió, empero, lo que cabía pensar. La Fed, por primera vez desde mayo 1999, señala que el principal riesgo estriba en el enfriamiento de la economía. No ya en las presiones inflacionarias. La Fed subió por primera vez las tasas en junio de 1999 por la amenaza de inflación y hasta el presente ese tema prevalecía al tope de su agenda. No más. La Fed cambia el rol de gendarme por el de asistente social. Es un cambio muy importante.
P.: Es importante ¿Pero, es suficiente?
P.: Recién a fines de enero.
P.: ¿No será tarde?
P.: ¿Cuál?
P.: Bush Jr. asumirá la presidencia antes de la próxima reunión de la Fed.
G.G.: Diez días. Una anticipación que resulta conveniente. Bush tiene en carpeta, como usted sabrá, un programa de recorte de impuestos muy agresivo. Toda su campaña giró en torno a ese tema.
P.: ¿Cree usted que tras el exiguo margen con que logró su victoria, Bush podrá llevar adelante lo que prometió? Los demócratas se oponen a una reducción tan drástica de impuestos...
G.G.: Me gustaría conocer la respuesta. Es una paradoja pero Bush hijo se encuentra en una posición similar a la de Bill Clinton cuando obtuvo su primera presidencia en 1992. Clinton había ganado las elecciones -sacando menos votos que Bush ahora aunque con un margen de diferencia superior-apoyando un plan agresivo de infraestructura como bandera para impulsar lo que se creía (los datos probaron luego el error) era una economía en recesión. Clinton tuvo el tino (y si usted quiere, también la falta de escrúpulo) de abandonar sus promesas cuando se dio cuenta que colisionaba con la Fed y con el mercado de bonos. Fue más estimulante dejar de lado la política fiscal expansiva y permitir que la Fed y el mercado de bonos hicieran su trabajo sin interferencias.
P.: ¿Cuál es la semejanza? La economía, ahora, ha dejado atrás los tiempos mejores.
G.G.: Si Bush escoge el camino del estímulo fiscal, ¿por qué debería la Fed proveer estímulo monetario? Es muy sencillo. La economía no está en recesión. Hay un riesgo, sin dudas. Pero, la economía, simplemente, está aterrizando.
P.: Con riesgo de un aterrizaje brusco.
G.G.: Es difícil decir si el aterrizaje será suave o brusco porque la tarea de aproximación es la misma en un caso como en el otro. Yo le diría que si hay un elemento que favorece las chances de un aterrizaje suave es la falta del factor sorpresa. Estados Unidos ya no es más un Paraíso. Ni el NASDAQ la Tierra Prometida. Pero es algo que todo el mundo comenzó a barruntar desde marzo. El tiempo ha jugado a favor. La última suba de tasas de la Fed data de mayo. Ha transcurrido más de medio año... Las tasas largas están ya en sus niveles mínimos de los dos últimos años.
P.: ¿Cree que como a Clinton en 1992, lo que a Bush más le convendría sería archivar su iniciativa?
G.G.: Definitivamente. Que Greenspan siga a cargo. Un sistema impositivo basado en impuestos a las ganancias y a las ventas disminuye la presión automáticamente.Y Greenspan puede actuar mucho antes de que Bush consiga la aprobación de su propuesta -si es que lo logra-en el Congreso.
P.: No es un tema popular ¿Pero qué queda de la amenaza de la inflación?
G.G.: La última lectura del «core» de costo de vida arrojó una suba de 0,3%. No es un número bajo. La tendencia es a la suba. Si Ud. mide la inflación a través de la mediana de las variaciones (una manera mejor de depurar las observaciones de los valores extremos) en los últimos doce meses el aumento es de 3,2%. Mi impresión es que la Fed va a comenzar a bajar las tasas de interés, sin embargo, aún con una tendencia en alza en las mediciones de inflación. El comunicado de hoy (por ayer) de la Fed muestra cuál será la coartada: las expectativas de largo plazo no revelan ninguna inquietud sobre la inflación. Es el rol fundamental del mercado de bonos, eso es lo que le conviene a Bush Jr. entender rápido.
P.: ¿Qué chances asigna a una baja de tasas en el curso de enero, antes de la reunión? Quizás como aquel movimiento sorpresivo en el '98, que sirvió para hacer un click en la visión de los inversores?
G.G.: Mire, en los últimos dos meses hubo tres operaciones de salvamento en el contexto internacional. Una, tuvo como eje a Turquía. Otra, a la Argentina. La única que fracasó -en el sentido que no consiguió establecer como mínimo un freno a la debacle-fue la que apuntó a rescatar al NASDAQ. Las palabras de la Fed no han conseguido frenar el colapso de las acciones tecnológicas. Hubo una recuperación potente pero se esfumó.
Afortunadamente, la Bolsa norteamericana muestra una clara separación entre tecnología y lo que no lo es, segmento que, como hemos dicho varias veces, luce muy saludable (en algunos casos, excesivamente). La pregunta hoy es -dado que el objetivo de estabilizar el índice no se ha alcanzado y que no hay tampoco una crisis sistemática-¿Cuán importante es el NASDAQ para la Fed? Habrá que tensar mucho la cuerda para cambiar la respuesta implícita que dio hoy (por ayer) la Fed.
P.: ¿Qué queda para los países emergentes de todo esto embrollo? ¿Para los que acaban de ser objeto de rescate?
G.G.: La Fed se apresta a bajar las tasas de interés. No tiene la urgencia que precisa el NASDAQ, pero tampoco los emergentes la tienen. Tampoco la Argentina, gracias al paquete de ayuda.


