Dólar: escenario envidiable para que el BCRA recupere reservas

Economía

Se viene la temporada alta de liquidación de exportaciones. ¿Por qué en el Gobierno tienen altas expectativas de que venga un período de bonanza cambiaria?

Para algunos analistas se le alinearon los planetas al Gobierno, otros consideran que se sacó un Loto-Bingo, lo cierto es que hay razones fundamentadas para esperar una buena liquidación de divisas de partes de los exportadores cuando comience la temporada alta. Es que, de no mediar ningún cambio disruptivo en los mercados mundiales, sobre todo en el de las materias primas, el Gobierno de Fernández y los productores agropecuarios tendrán un combo que difícilmente se registra: buenos precios internacionales y un buen nivel de tipo de cambio real. O sea, Alberto Fernández gozará de un plus o maná del cielo que no tuvieron ni siquiera Eduardo Duhalde, Cristina Kirchner ni Mauricio Macri, incluso ni Néstor Kirchner. Claro que ninguno de los expresidentes le envidiaría un contexto de pandemia global. Pero dadas las actuales circunstancias que el sector externo juegue a favor no es un dato menor. De modo que a los ojos de los analistas políticos es un hecho a destacar que el kirchnerismo nunca gozó de un escenario como el actual, de dólar alto y precios internacionales altos a la vez. Porque si bien tanto el dólar de Duhalde, posconvertibilidad, como el de Néstor son los considerados “recontra altos” de la serie histórica desde 1990, ambas administraciones no gozaron de los mejores precios agrícolas internacionales.

Por ejemplo, tomando una serie de datos de Macroview referidos a las gestiones Duhalde 2002, Néstor 2003, Cristina 2012 y Macri 2016/17 se observa que en el caso del tipo de cambio real, el dólar de Alberto está hoy digamos un 50% más barato que el de Duhalde y casi un 28% respecto del de Néstor, mientras que contra el de Cristina y de Macri es un 64% y 45% más caro respectivamente. Es decir que si Alberto quisiera tener el dólar Duhalde, $135 de hoy, debería devaluar un 50% y si quisiera el de Néstor, $115 de hoy, un 28%.

Pero por el lado de los precios agrícolas internacionales, el panorama es totalmente diferente. Al tomar el caso emblemático de la soja, el precio internacional era en el ejemplo de Duhalde 2002 de u$s200 la tonelada de modo que el precio actual (u$s520) es más de dos veces y media el de ese período (un 160% mayor) y frente al de Néstor 2003 (u$s250) más que lo duplica también (un 108%). La “Soja Alberto” solo pierde frente a la de Cristina al estar un 5% por debajo de esta (u$s550) ya que contra la de Macri (u$s380) está un 37% por encima.

Por lo tanto si bien Duhalde y Néstor tuvieron los tipos de cambio reales súper altos no fueron beneficiados por el viento de cola de las commodities. En cambio tanto Cristina como Alberto y en menor medida Macri gozaron de mejores precios internacionales pero con tipos de cambio reales menos competitivos.

Ahora bien, antes de pasar al otro dato relevante que explicaría por qué es dable que haya una buena liquidación de divisas de los exportadores, vale señalar que los niveles de retenciones a las exportaciones fueron sensiblemente menores en la era Duhalde como en la de Néstor. En esos casos la tasa de retención era del 20% y 23,5% respectivamente. Mientras que en el caso de Cristina y de Macri, ambas administraciones gozaron de tasas del 35% y 30% respectivamente. De modo que el nivel de retención actual (30%) puede considerarse entre los más elevados desde fines de la convertibilidad.

Entonces, considerando los tipos de cambio, las retenciones y los precios internacionales, Macroview determina la variable clave, el nivel de ingreso de los productores. Según sus cálculos el actual ingreso del productor sería un 11% mayor al de Duhalde, un 15% superior al de Néstor, un 36% mayor al de Cristina mientras que al de Macri lo duplica. Queda claro que hubo, digamos, un cambio en la ecuación, dado que el productor también nunca gozó simultáneamente de un dólar alto y de precios internacionales altos. Ahora, como de costumbre, la incógnita pasa por qué hará el productor con la soja, es decir, a qué ritmo la venderá (y encima qué hará con los pesos).

Los precios internacionales ya hicieron su trabajo. El alza en los precios de los granos que asomó en octubre 2020 y se profundizó este año es fundamental. En promedio los granos subieron un 35%. Hoy es un antes y un después de la soja a 500 dólares. Al fin y al cabo es lo que impulsó la rentabilidad del productor (pese a las retenciones y la brecha cambiaria) y dio lugar a que reaparecieran los dólares de la cosecha en el mercado cambiario. Desde fines del año pasado le Balance Cambiario empezó a mostrar así un superávit comercial de u$s1.000 millones mensuales con tendencia creciente. Y de esta manera el BCRA recuperó su rol de comprador de divisas en el mercado de cambios. Y es lo que fundamenta la esperanza oficial de que no solo el saldo comercial mejorará sino que con ello la oferta de divisas que permitirá dar vuelta el mercado cambiario y las reservas. Ahora resta que todos sigan el guion.

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