6 de marzo 2006 - 00:00

Dos que estuvieron pero ya partieron

AT&T y BellSouth, las empresas que ayer anunciaron la mayor operación en la historia de las telecomunicaciones, son nombres familiares para los argentinos. Nombres que, por imperio de la crisis argentina pero también por el rediseño de sus estrategias globales, ya no operan en la Argentina.

No hace falta demasiada memoria para recordar que hasta mediados del año pasado BellSouth era la principal accionista de Movicom, una marca que llegó a ser el «genérico» en el país para telefonía celular. Seguramente como parte de una estrategia que culminaría con la fusión con AT&T, una de las siete «Baby Bells» decidió desprenderse de todos sus activos en América latina y se los vendió a Telefónica Móviles. Entre esos activos (uno de los más valiosos, además) se contaban las acciones de Movicom, que sería fusionada por la empresa española con su propia Unifón y luego rebautizada con la marca MoviStar, con la que opera en todo el mundo.

Por su parte AT&T también decidió salir del subcontinente allá por 2002, y sus activos en la Argentina -luego de pasar por las manos de un fondo de inversión- terminaron formando parte de la telefónica Telmex, en la que el magnate mexicano Carlos Slim Helú unificó sus tenencias en MetroRed y TechTel.

Tanto BellSouth como AT&T fueron creadas en 1984, cuando una Corte antimonopolio determinó que la «madre» AT&T -conocida popularmente como «Ma Bell»- tenía una posición dominante en la telefonía de Estados Unidos. La empresa había sido fundada con el nombre de Bell Telephone Company en 1877 por Alexander Graham Bell, « inventor» del teléfono (título que aún hoy le cuestionan los defensores del italiano Guglielmo Marconi). En 1882 se la rebautizó American Bell Telephone Company, y compró la mayoría del capital de Western Electric Company, que le fabricaba los aparatos; pasan a ser Bell System. Exactamente 100 años después, AT&T acepta desprenderse de 22 de sus regionales; dos años después, la empresa es dividida en siete. Después de sufrir el duro revés de ser reemplazada por su rival Verizon en el panel de las líderes de Wall St. en 2004, es adquirida por SBC (otra «Baby Bell»), que elige conservar el viejo nombre original. Paradojas del mercado, desde ayer es la mayor telefónica de Estados Unidos al «refusionarse» con una de sus «hermanas» de la que fue obligada a separarse hace 22 años...

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