Dudas sobre negociaciones con FMI hicieron subir riesgo-país
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Poco sirve de consuelo que los títulos públicos argentinos se hayan ubicado en el pelotón de los bonos de países emergentes que menos cayeron. El descenso se vio amortiguado por las bajos precios en que se encuentran los títulos, lo que motivó a algunos inversores en busca de oportunidades a tomar una posición compradora sobre el filo de la sesión.
Lo peor pasó por los BOCON, donde el PRO4 se hundió 8%, seguido por el PRO6 que perdió 6%. Los Global surgidos en el megacanje mostraron un comportamiento dispar. Mientras el 2008 -el más representativo de la deuda argentina- se contrajo 1%, las otras dos series, el 2018 y 2031, subieron 3,6% y 3,8%, respectivamente. Por el lado de los Brady, el FRB registró un alza marginal de 0,01%, a la vez que el Par y el Discount cedieron 0,8%, cada uno.
Lo cierto es que los operadores ayer señalaban una serie de factores propios del desarrollo de un proceso de canje de deuda que están «inflando» artificialmente el riesgo-país. Aunque estos aspectos no justifican el grueso de la suba, deben ser tenidos en cuenta. Por un lado, se continuaron verificando compras de bonos provinciales muy depreciados por parte de inversores institucionales, quienes a cambio vendieron títulos con un alta participación en el índice EMBI del JP Morgan. Así, entran al canje con 100% del valor nominal pero hacen una diferencia entre la venta y compra anterior.
• Adaptación
Por otro lado, en el frente externo algunos portfolio managers ya están adaptando sus carteras modelo a la nueva participación que tendrá la Argentina en el índice EMBI+ tras el canje. Ello obliga a desarmar posiciones en bonos argentinos, ya que según las estimaciones oficiales del JP Morgan, la Argentina pasaría de tener un peso de 15,8% de la cartera a tan sólo 4,4% una vez finalizado el tramo doméstico de la operación.
En tanto, en la Bolsa de Comercio las principales acciones se movieron siempre en terreno negativo, aunque con el correr de las horas la baja se fue profundizando. El índice Merval cayó 3,03% con un escaso volumen negociado de apenas $ 8,6 millones. Entre las empresas de mayor peso en el recinto, el Grupo Financiero Galicia disminuyó 4,13%, Pérez Companc lo hizo en 3,77% y Telecom se replegó 3,68%.
En Wall Street, los mercados cerraron del lado perdedor, afectados por la publicación del Libro Beige y los temores a la quiebra del distribuidor de energía Enron (ver notas aparte). De esta forma, el tradicional Dow Jones perdió 1,63% y el panel tecnológico NASDAQ bajó 2,48%.
La pobre performance de Nueva York y una previsible toma de ganancias tras las subas de la semana pasada, determinaron un retroceso de 4,29% en la Bolsa de San Pablo. Entre las divisas la moneda brasileña se devaluó frente al dólar que cerró a 2,48 reales.




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