1 de octubre 2001 - 00:00

EE.UU. bajará tasas, pero no beneficia a la Argentina

Mañana, la Reserva Federal podría bajar por novena vez en el año las tasas en los Estados Unidos. Si Greenspan lo concreta, como lo descuentan los principales operadores de Wall Street, las tasas norteamericanas estarán en el menor nivel desde 1962. Está claro que es un intento para apurar un cambio de expectativas en consumidores e inversores norteamericanos, jaqueados en la confianza tras el ataque del 11 de setiembre. Como siempre sucede, indirectamente ayudará a la Argentina. Pero eso dependerá de que sea más creíble el país con un presupuesto 2002 en serio y el déficit cero cumplido. Caso contrario, será otra oportunidad que deje pasar el gobierno para aprovechar un contexto de amplia liquidez en el exterior.

Mañana la Reserva Federal de los Estados Unidos podría bajar las tasas de interés en medio punto, pero no beneficiará a la Argentina como en los recortes anteriores.

La Argentina, después del megacanje, quedó con un stock de deuda a tasa flotante, que es la que se beneficia con cada recorte de tasas, de alrededor de u$s 25 mil millones. Antes de la medida, tenía u$s 46 mil millones a tasa variable. Además, el país tiene colocadas reservas en el exterior por u$s 20 mil millones. Esto quiere decir que un recorte de medio punto en las tasas beneficia en u$s 125 millones a la deuda a tasa flotante porque paga menos intereses, pero le quita ganancias por u$s 100 millones a las reservas colocadas a interés en el exterior ya que la tasa con la que son remuneradas también baja. Con esto el beneficio de la medida que puede tomar hoy el organismo que preside Alan Greenspan sería de apenas u$s 25 millones.

El cálculo está lejos de ser exacto por los vencimientos de los distintos cupones de los bonos a tasa flotante y por la fecha de vencimiento de las colocaciones de reservas.

La composición de la deuda externa argentina varió con el megacanje que implementó Domingo Cavallo en mayo pasado. Se reemplazaron todo tipo de bonos que vencían antes de 2005 por los Global 2008, 2018 y 2031. Por caso, el stock de bonos Brady que tenía tasa flotante cayó por el megacanje en casi u$s 3.500 millones. Los bonos del megacanje son de tasa fija, por lo que por más que se recorte la tasa norteamericana sigue invariable lo que pagan por intereses.

En lo que va del año la Argentina con los 8 recortes de tasas que dispuso la Reserva Federal se benefició con una disminución del costo de la deuda por más de u$s 500 millones. Pero todo el beneficio de la baja de tasas se perdió con creces por la suba del riesgo-país que encareció el costo del crédito para la Argentina. Al principio de este año el riesgo-país argentino era de 792 puntos y ahora subió a 1.595 puntos básicos o sea 101,3% más. Esto implica que la deuda tomada de esa fecha en adelante se encareció más de lo que bajaron las tasas. Los 792 puntos implican una sobretasa de 7,92% sobre la que paga Estados Unidos, mientras la rebaja de las tasas en ese mismo lapso fue de 3,5 puntos. En los nuevos bonos del megacanje se ve este mayor costo del crédito. Los nuevos títulos por casi u$s 30 mil millones tienen cupones de hasta 15%, pero pagan una tasa efectiva mucho más alta porque cada lámina de valor u$s 100 se colocó a u$s 78 y fracción. Si bien los intereses de estos bonos se empiezan a pagar dentro de tres años, la operación dejó un costo adicional para la Argentina superior a los u$s 15 mil millones que comenzarán a castigar a los presupuestos desde el año 2006. Quizás para esa fecha estos títulos no existan porque el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, pudo aplicar con éxito su receta de que la Argentina canjee esos títulos por otras de menor tasa y más confiables.

• Mejor escenario

Sin embargo esta nueva baja de tasas mejora el escenario para el país. Las tasas norteamericanas al empezar el año estaban en 6,5% anual y ahora están en 3%. Si mañana la Fed baja las tasas a 2,5% anual, será el nivel más bajo desde 1962 cuando el incidente de Bahía de los Cochinos. Antes de ese año hay que retroceder a 1958 para encontrar tasas tan bajas en los Estados Unidos.

Con esta tasa los norteamericanos se verán tentados a usar más sus tarjetas de crédito porque el costo de financiamiento será muy bajo. También bajarán las cuotas de los préstamos hipotecarios, la financiación de los autos y los préstamos para el consumo.

A favor de la rebaja de tasas está la ausencia de presiones inflacionarias en los Estados Unidos. En cada uno de los recortes de tasas, estuvo presente siempre este temor que ahora, producto de la recesión, ha desaparecido.

Empezar octubre con una baja de tasas es clave, porque este mes trae pésimos recuerdos a los que operan en Wall Street. Las dos caídas más graves de la historia de la Bolsa de Nueva York se produjeron en octubre de 1929 y octubre de 1987. Como la baja de la semana que empezó el 17 de setiembre pasado fue la más grave desde la Segunda Guerra, se alivió el sentimiento de desconfianza hacia octubre.

• Segundo plano

La posibilidad de la baja de tasas dejará en segundo plano el informe que presentará hoy la Asociación Nacional de Gerentes de Compras (NAPM), que seguramente será desfavorable, así como el de la venta de autos y camiones en setiembre que mostrarán sendas caídas. Por eso se cree que esta semana varios sectores, además del automotor, anunciarán despidos. Estiman que desde el 11 de setiembre hasta mediados de 2002 en los Estados Unidos habrá 2 millones de despidos.

Hay quienes imaginan que Alan Greenspan puede sorprender al mercado con un recorte mayor. Creen que una baja de 0,75 de punto puede revitalizar la alicaída confianza de los consumidores norteamericanos. El último recorte de tasas fue el lunes 17 de setiembre el mismo día que reabrieron los mercados después del atentado. En ese momento, Greenspan decidió llevarlas de 3,5% a 3% anual. Pero los que conocen a Greenspan creen que una rebaja tan exagerada es de una audacia inconcebible en un hombre tan lógico. El veterano funcionario no querrá agotar la rebaja de tasas como herramienta para reactivar. Si sigue bajando las tasas los Estados Unidos se parecerán a Japón, donde la tasa fijada por el Banco Central es ligeramente superior a 0%.

La urgencia por reactivar ha hecho que se aprueben fondos oficiales por u$s 40 mil millones, más un subsidio de u$s 15 mil millones a las líneas aéreas. Estas cifras no podrán evitar que cuando se haga el cálculo del tercer trimestre de este año que terminó ayer, el PBI quizás muestre una caída de 0,3% a 0,5% que marcará el principio oficial de la recesión.

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