10 de septiembre 2001 - 00:00

EEUU bajaría las tasas antes del 2 de octubre: le teme a la recesión

Estados Unidos recortaría sus tasas de interés en otro cuarto de punto antes del 2 de octubre, fecha en que se reúne el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal. De esta manera, la tasa bajaría al insólito nivel de 3,25% anual. Este es uno de los caminos que intentará Greenspan para reactivar. El temor a la recesión en Estados Unidos está derrumbando los mercados mundiales y complicando más a la Argentina.

La Argentina se complica más por la situación de los Estados Unidos. Además de sus problemas enfrenta ahora una salida masiva de capitales de los países emergentes que buscan refugio en los bonos del Tesoro norteamericanos, ante la posibilidad de recesión mundial. Esta salida de los capitales de las inversiones de riesgo para ir a los activos más seguros se conoce como «fly to quality». Acá los inversores privilegian la seguridad por sobre el rendimiento.

La caída de los títulos públicos argentinos y la consiguiente suba del riesgo-país el jueves y viernes pasados tuvieron que ver con el derrumbe de los mercados del mundo en esos dos días.

Quedan pocas herramientas económicas para que los Estados Unidos reactiven su economía y alivien los pesares de la Argentina: la rebaja de impuestos y un anticipo del recorte de tasas antes de la reunión del 2 de octubre del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal. Después no hay nada. Europa difícilmente reemplace como locomotora de la economía mundial a los Estados Unidos y Japón enfrenta su peor recesión en la historia moderna.

La devolución de impuestos puede incidir en el tercer trimestre del año, ya que el gobierno norteamericano envió 90 millones de cheques a los contribuyentes como parte del plan de reducción de impuestos. Esta masa alcanza a $ 40 mil millones.

Por otra parte, el aumento del desempleo en agosto en los Estados Unidos que se conoció el viernes desmoralizó a inversores y consumidores. El índice de 4,9% es el más alto desde setiembre de 1997. La industria fue la que más desocupados aportó, ya 141.000 personas perdieron su trabajo. El sector servicio se anotó con la eliminación de 113 mil puestos. El desempleo está exactamente 1 punto por encima de 3,9% que ostentaba el año pasado. Los analistas esperaban que en agosto se ubicara entre 4,5% y 4,6%, en lugar del exagerado 4,9% que resultó.

El consumo está íntimamente ligado al dato de desempleo porque si los consumidores no tienen expectativas favorables a futuro, no gastan.

Los más optimistas ven el retorno de la confianza y del gasto para el primer trimestre del año próximo. Cada vez son menos los que acompañan a la Reserva Federal, que preside Alan Greenspan, que creen que la reactivación llegará en este segundo semestre.

Por caso, el titular del Banco de San Francisco de la Reserva Federal, Robert Parry, dijo el viernes que la economía norteamericana puede debilitarse más y que el último informe de desempleo muestra que está subiendo a un «ritmo muy significativo».

En un discurso sobre la economía presentado en la sucursal de Salt Lake City del Banco de San Francisco de la Fed, Parry dijo que la economía estadounidense todavía no está en una recesión, aun cuando «verdaderamente se siente como si estuviera en una».

El funcionario dijo que espera que la enfermiza economía se recupere modestamente a finales del año, y que el país probablemente tendrá un ritmo más aceptable de crecimiento en el año 2002.

Señaló que algunos factores alentadores incluyen que el gasto del consumidor se está manteniendo y que los agresivos recortes de tasas de interés de la Reserva Federal, que ya acumulan 3 puntos porcentuales en lo que va de año, están rebajando los intereses de préstamos hipotecarios y de autos. El funcionario admitió que está más nervioso sobre la confianza de los consumidores tras la pronunciada subida del desempleo en agosto.

Una de las fuentes que alimentó el consumo son las acciones que con sus notables subas de los últimos años, hicieron que los norteamericanos ahorraran menos porque veían crecer el valor de sus activos en cada rueda de Wall Street. Los norteamericanos se endeudaron para comprar acciones, para cambiar vivienda, comprar autos y generaron un boom económico que se prolongó por 10 años.

Ahora el índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York que el viernes perdió 2,39% está en los niveles de 1998. El NASDAQ perdió 1,05%. En la semana que terminó el Dow Jones y el NASDAQ perdieron, respectivamente, 3,46% y 6,52%.

Pero la noticia de la suba del desempleo no sólo hizo daño en los mercados norteamericanos. Se extendió al mundo. Las acciones en la Bolsa de Tokio cayeron 1,3%. En Europa las pérdidas alcanzaron a Londres (-2,57%), Francfort (-2,97%) y París (-1,5%), entre otros, llevando los indicadores a niveles de 1999. A su vez, Amsterdam retrocedió 2,86%; Bruselas, 2,66%; Madrid, 2,25% y Milán, 0,88%.

En estas latitudes Buenos Aires cedió 2,23% y México, 0,53%.

El temor es justificado. Si los Estados Unidos bajan el gasto, dejan de comprarle al mundo ya que son los principales importadores. Asia provee gran parte de los componentes electrónicos y computadoras que ingresan a los Estados Unidos, por eso una caída de la actividad norteamericana los arrastrará. Taiwán padece hoy una fuerte caída de sus exportaciones. Singapur entró en recesión y Japón, está estancada con una caída de 0,8% de su PBI en el período abril - junio. En Europa, Alemania vio caer su producción industrial en 1,5% en julio y sorprendió.

En la octava reunión de Ministros de Finanzas del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC), que comenzó en Suzhou, en el este de China el viernes, se abrió el debate sobre las medidas a adoptar por las 21 economías para afrontar una recesión que no da signos inmediatos de ceder.

Hasta el Canal de Panamá empezó a sentir los efectos ya que la cantidad de buques que usan este atajo está cayendo considerablemente. En el segundo trimestre el tránsito de buques bajó 1,6% respecto del primero.

Los únicos que se benefician con esta caída de la actividad económica son los bonos del Tesoro que son el refugio más buscado ante la inseguridad. El viernes los bonos continuaron subiendo sus precios y por eso la rentabilidad ha caído a niveles muy bajos. El título del Tesoro a 10 años ahora deja una renta de sólo 4,78%, mientras el de 30 años tiene un retorno de 5,372%.

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