EEUU busca fijar impuesto de 90% a los bonus de empresas que son rescatadas

Economía

La Cámara de Representantes estadounidense aprobó un proyecto de ley que grava en 90% las primas como las pagadas por la aseguradora AIG, rescatada recientemente por el Estado.

La mayoría demócrata recibió el apoyo de buen número de críticos republicanos del presidente Barack Obama en una votación de 328 a 93 en favor del proyecto, en momentos en que la presión aumenta sobre el secretario del Tesoro Timothy Geithner por su papel en el caso.

El proyecto presentado por el Representante demócrata Charles Rangel, propone un impuesto que se aplicaría a los asalariados cuya remuneración supere los 250.000 dólares anuales de las empresas que recibieron más de 5.000 millones de dólares de ayuda pública.

"La cólera proviene de la arrogancia, de las pretensiones y de la codicia de esta gente", explicó el jueves la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata por California Nancy Pelosi, en alusión a los ejecutivos que se beneficiaron con las primas.

En el Senado también se considera un proyecto de sanción fiscal que difiere del aprobado por la Cámara y debería ser presentado más tarde en la jornada, según fuentes demócratas.

Por su parte, los republicanos de la Cámara habían anunciaron que contaban con un proyecto alternativo que permitiría recuperar 100% de las primas "inmediatamente".

"El proyecto de ley demócrata, que es examinado hoy, no hace eso", dijo el líder de la minoría republicana, John Boehner, que agregó que la mayoría no permitiría "siquiera que (el proyecto republicano) sea incluido en el orden del día".

El escándalo de las primas se produjo luego del pago realizado a mediados de marzo a ejecutivos de la aseguradora AIG un total de 165 millones de dólares para incitarlos a permanecer en la empresa.

Diez de ellos recibieron un monto acumulado de 42 millones, pero 11 ejecutivos ya abandonaron la firma.

Un documento interno fue emitido en diciembre de 2007 para determinar la forma en que serían abonadas las primas a un cierto número de ejecutivos de la división financiera AIG Financial products (AIG-FP).

Los objetivos de la empresa eran entonces "dar incentivos" a los ejecutivos para que continuaran trabajando en la recuperación financiera de AIG-FP.

No se tuvo en cuenta el hundimiento de la empresa en el cuarto trimestre de 2008, que desde entonces se mantiene con la inyección de miles de millones de dólares por parte del Estado (más de 170.000 millones desde 2008). La aseguradora pertenece ahora en un 80% al Estado.

El miércoles Liddy admitió ante los congresistas que "se habían cometido errores en AIG".
Liddy dijo que había solicitado a los ejecutivos que devolvieran "al menos la mitad" de las primas recibidas. "Algunos ya hicieron un gesto y propusieron devolver la totalidad de sus primas", anunció, aunque no logró calmar la cólera de los congresistas, que lo presionaban con preguntas sobre la atribución "indigna" de esos bonos.

"Yo no estaba" cuando el programa se puso en práctica, se limitó a contestar Liddy, que asumió el cargo en setiembre de 2008.

El jueves, el director de control del programa de utilización de fondos públicos acordados a los bancos estadounidenses, Neil Barofsky, anunció que investigará el caso de las primas y el papel jugado por el departamento del Tesoro, a cargo de Tim Geithner.

El secretario del Tesoro y sus colaboradores afirman que supieron el 10 de marzo de la existencia de las primas, señalando que luego de examinar la situación, concluyeron que el gobierno no podía cambiar los contratos establecidos.

El presidente Obama por su parte, declaró el miércoles en Costa Mesa (California, oeste) que asumía la eventual responsabilidad por el primer escándalo de su presidencia.

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