EE.UU.: polémica por ayuda a automotrices
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Barack Obama
En tanto, Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, expresó su disgusto con Henry Paulson, secretario del Tesoro norteamericano, quien la semana pasada se negó a incluir a la industria automovilística en el plan de rescate de u$s 700.000 millones.
En una medida inusual, el Congreso fue convocado nuevamente tras las elecciones presidenciales del 4 de noviembre pasado, a pesar de su licencia hasta enero, cuando asuman el nuevo Congreso y el presidente electo.
La crisis en la industria automovilística fue un factor decisivo para la nueva convocatoria. Este sector ya obtuvo u$s 25.000 millones para desarrollar tecnología ecológica. Los líderes del Congreso quieren obtener para la industria otros u$s 25.000 millones hasta fin de año.
Las ventas de automóviles nuevos se derrumbaron en octubre pasado 32%, a su nivel más bajo desde octubre de 1991, al tiempo que las compañías continúan perdiendo dinero y despidiendo personal. Algunos analistas del mercado estadounidense aseguran que hay que dejar que la industria automovilística quiebre para que cambie su sistema de administración y resistencia a reducir las emisiones mediante una mayor eficiencia.



