18 de noviembre 2008 - 00:00

EE.UU.: polémica por ayuda a automotrices

Barack Obama
Barack Obama
Washington (DPA) - La Casa Blanca y los legisladores demócratas de los Estados Unidos coincidieron ayer en que algo debe hacerse para rescatar a la industria automovilística del país, aunque no lograron un acuerdo acerca de cuáles son las medidas que deben tomarse al respecto.

Los legisladores demócratas quieren usar u$s 25.000 millones del plan de emergencia por un total de u$s 700.000 millones para ayudar al sector.

Sin embargo, los republicanos y la Casa Blanca se oponen, y pretenden que el Congreso encuentre otra forma de viabilizar un préstamo, según las normativas del Departamento de Energía.

  • Perspectiva

  • «Una vez que se abren las puertas del fondo de u$s 700.000 millones para determinadas industrias, otras podríandecir que ellas también necesitan ayuda», aseguró Dana Perino, vocera de la Casa Blanca.

    En relación con esta postura, el domingo pasado, en una entrevista con la cadena CBS, Barack Obama dijo que «bajo circunstancias normales no sería una mala idea, pero dada la crisis financiera actual, en este tipo de situación, el desplome de la industria automovilística sería desastroso. Por eso creo que debemos ayudar a la industria, aunque no creo que pueda ser un cheque en blanco».

    En tanto, Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, expresó su disgusto con Henry Paulson, secretario del Tesoro norteamericano, quien la semana pasada se negó a incluir a la industria automovilística en el plan de rescate de u$s 700.000 millones.

    En una medida inusual, el Congreso fue convocado nuevamente tras las elecciones presidenciales del 4 de noviembre pasado, a pesar de su licencia hasta enero, cuando asuman el nuevo Congreso y el presidente electo.

  • Propósito

    La crisis en la industria automovilística fue un factor decisivo para la nueva convocatoria. Este sector ya obtuvo u$s 25.000 millones para desarrollar tecnología ecológica. Los líderes del Congreso quieren obtener para la industria otros u$s 25.000 millones hasta fin de año.

    Las ventas de automóviles nuevos se derrumbaron en octubre pasado 32%, a su nivel más bajo desde octubre de 1991, al tiempo que las compañías continúan perdiendo dinero y despidiendo personal. Algunos analistas del mercado estadounidense aseguran que hay que dejar que la industria automovilística quiebre para que cambie su sistema de administración y resistencia a reducir las emisiones mediante una mayor eficiencia.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar