1 de marzo 2001 - 00:00

El Banco Central de Bahamas dio detalles clave al Senado

El subcomité de investigaciones de la Comisión de Asuntos Gubernamentales del Senado de los Estados Unidos dio a conocer ayer el informe final con los casos de los bancos argentinos involucrados en la investigación sobre lavado de dinero en el mundo. El documento afirma que el Federal Bank de Bahamas, que habría realizado transacciones con el Citibank de Nueva York por u$s 4.300 millones, es propiedad del grupo Moneta y acusa a la financiera Mercado Abierto de ser propietaria del MA Bank, que lavó fondos del Cartel de Juárez. También se acusa al Citigroup de haber conocido todo el movimiento del Federal Bank y del Banco República y de haberle mentido al Banco Central de la Argentina. A continuación se reproducen los párrafos más importantes del informe:

* Ninguno de los bancos tenía licencias bancarias en la Argentina a pesar de cultivar una clientela nacional y realizar actividades bancarias en el país y ninguno pasó un examen de algún ente regulador. Sin embargo, ambos bancos offshore fueron capaces de abrir una cuenta en dólares en el Citibank de Nueva York obteniendo sistemas automatizados del Citibank para hacer transferencias en dólares y mover más de 1.000 millones de dólares a través de esas cuentas. De ésos, 7,7 millones de dólares eran ilegales, provenientes del tráfico de drogas en el caso de M.A. Bank, y un millón de dólares era dinero de sobornos en el caso del Federal Bank.
* En mayo de 1998, el Departamento de Justicia anunció la conclusión de 3 años de una operación antidrogas encubierta llamada Operación Casablanca. En la investigación, agentes de Aduana infiltraron la organización de drogas de Amado Carrillo Fuentes (el cartel de Juárez), actuando como lavadores de dinero. Como parte de la operación, lava-ron dinero para el cartel a través de un número de bancos venezolanos y mexicanos. Como un agregado de la operación original, también recaudaron dinero de las operaciones del cartel de droga en la región de Chicago y lo lavaron en bancos y casas de cambio a través de cuentas corresponsales mantenidas en bancos operantes en Estados Unidos. Por el período de un año (mayo 1997-mayo 1998), 43 millones de dólares fueron girados a cuentas específicas identificadas a los agentes infiltrados por miembros del cartel de Juárez.

* El Servicio de Aduana de Estados Unidos llevó a cabo una investigación de MAB y M.A. Casa de Cambio que incluyó entrevistas, en junio de 1999, con los directivos de MAB y reguladores en la Argentina. Como resultado de la investigación, el 10 de febrero de 2000, el gobierno de Estados Unidos emitió una orden para recuperar los fondos en las cuentas de MAB y M.A. Casa de Cambio, sobre la base de que funcionarios del banco y de la Casa de Cambio estaban ayudando a lavar fondos.

* Según las entrevistas de los agentes de Aduana, funcionarios del BCRA declararon que MAB no está licenciado para operar como un banco en la Argentina. Dijeron que puede hacerlo como cliente de otro banco (un titular de una cuenta como cualquier otro), pero no está permitido de realizar operaciones bancarias comerciales en la Argentina: no puede recibir depósitos o entregar retiros. Sin embargo, aparece como que MAB aceptó depósitos y entregó retiros a sus clientes en Buenos Aires en las oficinas del M.A. Group.

* Discutiendo sobre cómo iban a entregar las cuentas a Di Tullio y los otros cuando la transferencia contuviera información incorrecta o ninguna información sobre el beneficiario, los propietarios de los bancos fueron muy claros en que creían que los clientes hacían esto para evitar impuestos. Según las entrevistas del Servicio de Aduana: (El agente) preguntó: ¿Qué pasa si dos clientes exigen la misma cantidad de dinero, o si alguno reclama el dinero que fue enviado y el M.A. Bank no puede identificar la transferencia entre transferencias similares? Miguel Iribarne dijo que nunca tuvieron ese problema. Subrayó que sus clientes confían en el banco, «especialmente los fondos no declarados». (El agente) preguntó si los fondos no fueron declarados con propósitos impositivos y Miguel Iribarne dijo que sí.

* MAB mantuvo una cuenta en el Citibank desde setiembre de 1994 a marzo de 2000. Durante ese tiempo, movió 1.800 millones de dólares a través de esa cuenta. Citibank mantenía una relación con el M.A. Group desde 1989. En esos años, varias subsidiarias del M.A. Group establecieron cuentas en el Citibank. Además de MAB, otras subsidiaras M.A., incluyendo Mercado Abierto, M. A. Casa de Cambio y M.A. Valores, tenían cuentas en Citibank New York. Todas esas cuentas del M.A. Group y sus subsidiarias se cerraron en marzo de 2000. La cuenta de MAB en Nueva York se limitaba a servicios de banca electrónica, no de crédito.

* El señor López (Martín López, de Citibank) inició una investigación con los directivos de Mercado Abierto que le informaron de los alegatos que había usado el M.A. Bank para esconder dinero de la droga y, el 19 de noviembre de 1999, le proveyó la orden judicial del agente Perino. A partir de allí, el señor López recomendó que el CitiBank terminara todas sus relaciones con Mercado Abierto, incluso los directivos de ese grupo parecieron cooperar con la investigación del de la Aduana de EE.UU. y creyeron que los alegatos que habían llevado a la investigación de las cuentas serían rápidamente resueltos en su favor. El Citibank no estaba en posición de confirmar que ninguna actividad sospechosa estaba en realidad relacionada con el lavado de dinero de la droga. Las cuentas de Mercado Abierto fueron bloqueadas el 3 de diciembre de 1999 y cerradas el 21 de febrero de 2000.

* ... Pero lo que debe haber ocurrido aquí, según especula el Servicio de Aduana de los EE.UU., es que uno de los directivos «prescindió, con intención, virtualmente de todos los controles internos y procesos general-mente requeridos para abrir cuentas con el M.A. Bank y/o M.A. Tasa de Cambio.

* El grupo Moneta, un grupo económico en la Argentina fue, de acuerdo con los datos del Citi-bank establecido el 20 de diciembre de 1977. De acuerdo con los documentos del Citibank, el grupo Moneta estaba dividido de manera equitativa (33% cada uno) por los argentinos Raúl Moneta, Benito Lucini y Monfina SA, una entidad cuyos propietarios eran miembros de la familia Moneta. En octubre de 1983, el Banco Central de la Argentina aprobó el establecimiento de un banco en el grupo, el Banco República. En marzo de 1992, las Bahamas aprobaron el establecimiento de un banco offshore en el grupo, el Federal Bank LTD. El Federal Bank fue entendido por el Citibank como un vehículo offshore para los clientes del Banco República, y sus relaciones corresponsales eran llevadas a cabo por el Citibank en aquel contexto.

* De acuerdo con los documentos del Citibank, el gru p o tuvo en diver s o s momentos un número de entidades financieras, además del Banco República y el Federal Bank. Esas entidades que pertenecían directamente o a través de otras compañías incluyendo Adamson Inc.; República Holdings, el cual junto con el Citibank, tenía acciones en el CEI Citicorp Holdings, que poseía acciones en varias empresas de telecomunicaciones y medios en la Argentina; CitiConstrucciones una empresa de constructora no relacionada con el Citibank; y la International Investments Union, el Ltd. Banco República también poseía un porcentaje del CEI CitiCorp Holdings y varias otras entidades, incluyendo un porcentaje controlador en dos bancos minoristas, Banco de Mendoza y Banco de Previsión Social.

* El Citibank tuvo una relación de largo plazo con el grupo Moneta y la familia de sus propietarios, Raúl Moneta y Benito Lucini. Esa relación tenía dos componentes primarios: la relación corresponsal del Citibank con el Banco República que incluía tanto el manejo del dinero como de los servicios de crédito y el interés propietario del Citibank, junto con el grupo Moneta, en el CEI Citicorp Holdings. El Citibank también mantenía cuentas para otras entidades del Grupo Moneta, incluyendo su cuenta corresponsal con el Federal Bank... El Federal Bank fue analizado por el Citibank como un subgrupo de la relación del grupo Moneta y el Banco República.

* El Banco Central de las Bahamas proveyó al subcomité un documento pidiendo mostrar a quién pertenecía el Federal Bank. Los dueños eran identificados en el documento como Abraham B u t l e r, G e o rg e Knowles y Philip Beneby, cada uno mencionado como banquero en Nassau, Bahamas. Butler poseería 50.000 acciones; Knowles, 1.650.000 acciones; y Beneby, 3.300.000. Cuando el Minority Staff trató de identificar a estas tres personas, el Banco Central dijo que cada uno de esos individuos era empleado del Lloyds TSP Bank en las Bahamas, que actuó como agente del Federal Bank frente a la Winterbotham Trust Company. El Banco Central explicó que las leyes de Bahamas solían permitir a oficinas de agentes individuales ser utilizadas como sedes de los bancos manejados.

* En una conversación telefónica con el principal directivo del Banco Central de Bahamas, el Banco Central confirmó al Minority Staff que el actual propietario del Federal Bank es similar a aquél dado a conocer por el Citi-bank, para el grupo Moneta con 33% de las acciones para Raúl Moneta; 33% para los miembros de la familia Moneta; 30% para Benito Lucini; 3% para Paulo Juan Lucini; y 1%, propiedad de Jorge Rivarola. Pero de 3% perteneciente a Paulo Lucini, esa información se correspondía con la contenida en los documentos del Citibank del grupo Moneta.

* Debido a que tanto el Federal Bank como el Banco República son propiedad del grupo Moneta, también debía esperarse que el Federal Bank estuviera sujeto a la supervisión del Banco Central de la Argentina como un afiliado del Banco República. Como el presidente del Citibank Argentina Fedrigotti le dijo al subcomité que si el Federal Bank estaba ligado al Banco República, tendría que haber sido revisado por el BCRA. Pero ese nexo no se hizo, sin embargo, porque el Banco República no era propietario directo del Federal Bank, y, aunque Citibank sabía que el Federal Bank era propiedad de las mismas personas que poseían el Banco República (grupo Moneta); el Banco Central, no.

* Irónicamente, de hecho, los funcionarios del Citibank expresaron internamente su preocupación por la débil supervisión del Federal Bank, porque estaban al tanto de que el Banco Central no sabía de la propiedad común del federal Bank y el Banco República. En un memo interno, López, el gerente de relaciones de las entidades del grupo Moneta, escribió: «Su (por Federal Bank) existencia no está reportada como ligada al BCRA, a pesar de ser un banco vehículo (categoría offshore D en nuestra política), lo que lo hace un vehículo riesgoso per se ya que sólo tiene el control del Banco central de las Bahamas». Sin embargo, como se discutió después, cuando el Banco Central le preguntó al Citibank por la propiedad del Federal Bank, el Citi-bank prefirió quedarse callado sobre los nexos con la banca offshore del Banco República y el grupo Moneta.

* Auditorías. En 1996/'97 y 1998, el Banco Central de la Argentina realizó auditorías del Banco República, y copias de esas auditorías quedaron a disposición del subcomité. Esas auditorías identificaron numerosas preocupaciones del Banco Central sobre la dirección y las opera-ciones del Banco República, y ambos resultaron en una calificación CAMEL de 4 -alto riesgopara el banco.

* Pero en la auditoría del BCRA de 1998, el banco señala con preocupación: «La entidad bajo examinación (Banco República) no tiene un manual que contenga programas contra lava-do de dinero de actividades ilícitas», a pesar de los tempranos requerimientos de que lo hiciera y «a pesar del hecho de que el auditor interno, en su reporte del trabajo realizado entre julio de 1997 y junio de 1998, señaló: 'Es necesario establecer un manual de reglas y procedimientos en cuanto a medidas precautorias relacionadas con el lavado'».

* En 1997 y 1998, según los documentos de la auditoría, el Federal Bank solicitó al Banco Central la oportunidad de abrir una oficina en la Argentina. El Banco Central parecía estar muy preocupado por el hecho de que el Federal Bank estaba licenciado en las Bahamas y que no estaba con ningún sistema de supervisión bancaria consolidado. De nuevo, el Minority Staff no pudo encontrar ninguna mención a la propiedad común con el Banco República. El BCRA, al final, negó el pedido del Federal Bank.

* Martín López dijo que ahora sabe que el Citibank debería haber contestado la carta (del Banco Central) «de una manera diferente», que el Citibank «debería haber hecho algo más». Dijo, en julio de 2000, cuando el Citibank New York supo de la carta como resultado de la investigación del subcomité que «la gente estaba muy enojada» con la respuesta proporcionada en la carta. Una vez que Citibank New York decidió que la primera respuesta era un «error», dijo López, se redactó y se mandó una segunda carta que le informaba al Banco Central lo siguiente: «El Citibank tenía información que había sido preparada internamente por nuestro [Citibank] con respecto al Federal Bank Limited que incluye referencias a la identidad de los accionistas del [Federal Bank]». La segunda carta está fechada el 27 de julio de 2000.

* Hasta el momento, parece que IBM pagó aproximadamente $ 21 millones de los $ 37 millones, el origen de la mitad de dicha cifra provenía de las cuentas que funcionarios argentinos tenían en el Swiss Bank. El escándalo se conoce como «uno de los escándalos político-financieros más grandes» en la historia argentina. Parte del dinero de las coimas se movió a través del Federal Bank. El 10 de mayo de 1994, la Companía General de Negocios, un banco de Uruguay, ordenó que se retirara $ 1 millón de su cuenta del credit suisse y que se lo depositara en la cuenta corresponsal del Federal Bank del Citibank. Esa cifra resultó formar parte de la liquidación de $ 21 millones del escándalo de IBM.

* En el caso del Federal Bank, la conducta del Citibank es más alarmante porque tenía conocimiento de que el Banco Central de la Argentina no sabía que el grupo Moneta era dueño del Federal Bank, y a pesar de ello «engañó» al Banco Central con respecto al propietario del Federal Bank cuando se le pidió información. Si el Banco Central hubiera sabido que el Federal Bank también era propiedad del grupo Moneta, el Federal Bank, como subsidiario, habría estado dentro del ámbito del Banco Central.

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