El Banco Central anunció ayer que volverá a asistir, aunque de manera excepcional, al Tesoro. Lo hizo al plantear los lineamientos de política monetaria, en un contexto en el cual la Argentina se encuentra fuera de los mercados voluntarios de deuda, y donde el Gobierno está trabajando por implementar un programa económico consistente, de cara a la renegociación de deuda. Además, anticipó que evitará que las tasas de interés reales caigan en niveles negativos, en un marco donde el Palacio de Hacienda está buscando restaurar la curva de rendimientos en pesos. A pesar de eso, los plazos fijos en pesos ofrecen tasas que se encuentran por debajo de la inflación esperada. A continuación, las principales declaraciones del organismo que lidera Miguel Ángel Pesce:
El BCRA asistirá "excepcionalmente" al Tesoro
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Tasa de Interés: Dada la existencia de componentes inerciales en el proceso inflacionario y la escasa profundidad del mercado de crédito local, el intento de reducir la inflación apelando exclusivamente a la vigencia de tasas de interés reales excesivamente elevadas ha demostrado su ineficacia y su carácter eventualmente contraproducente. El nivel de tasa de interés real debe preservar la estabilidad financiera y externa de la economía, y debe ser compatible con el financiamiento de la producción y la construcción de una curva de rendimientos a mayor plazo, favoreciendo el ahorro en moneda doméstica. Esto último supone un manejo de tasas de interés donde se evitará que caiga en niveles reales negativos.
Precios: Se procura inducir una reducción gradual pero sostenible de la tasa de inflación a partir de un enfoque de política monetaria prudente, consistente y coordinado con el resto de la política económica y la política de ingresos impulsada por el Gobierno. En este marco, se espera su desaceleración hacia niveles marcadamente menores que el año 2019 debido a la concurrencia de la política monetaria, cambiaria y fiscal, los acuerdos de precios y la coordinación de estrategias de corto y largo plazo.
Agregados monetarios: Éstos se encuentran en niveles históricamente muy reducidos en términos de producto. En un contexto de recuperación de la confianza y de reducción gradual de las tasas de interés, que posibilite una mejora de las condiciones crediticias y un estímulo al nivel de actividad, cabe esperar un proceso gradual de remonetización. La política monetaria debe promover una expansión prudente de los agregados monetarios, evitando desequilibrios que afecten en forma directa o indirecta al proceso inflacionario.
Tipo de cambio: Una política cambiaria de flotación administrada es un instrumento apto para evitar fluctuaciones pronunciadas de la paridad cambiaria que generen efectos negativos sobre la competitividad, los precios internos y la distribución del ingreso. La política cambiaria también propiciará la acumulación preventiva de reservas internacionales, sobre la base del ingreso genuino de divisas provenientes del sector externo.
Crédito: La intermediación crediticia interna se encuentra también en niveles relativos muy bajos, debiéndose expandir para atender las necesidades de los hogares y la producción, con un sentido estratégico que permita atender no sólo el corto sino también el mediano y largo plazo.
Nivel de actividad y empleo: Las políticas adoptadas hasta aquí permitirán ir definiendo un nuevo encuadre macroeconómico sustentado en la recuperación del mercado interno y el crecimiento de las exportaciones, induciendo aumentos en la inversión y la productividad, lo que permitirá conjugar la expansión de la demanda y el empleo con la transformación productiva necesaria para darle continuidad en el tiempo.
El problema del anuncio en torno de la excepcionalidad de asistir al Tesoro gira en torno de que estas medidas suelen terminar siendo permanentes, o eso es lo que ha demostrado la historia argentina, como por ejemplo, con el caso del impuesto a los créditos y débitos (impuesto al cheque). El BCRA destacó la importancia de llevar adelante una política monetaria prudente, pero destacó que hasta que no se pueda avanzar con la normalización de la situación, “no es posible desplegar una estrategia de política monetaria donde se fijen objetivos específicos sobre la expansión de los agregados o la inflación”.



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