Lentamente, el mercado asume el blindaje como dato positivo. Pero no se aleja de su cautela aunque toma posiciones de más riesgo. Ayer el índice Merval tuvo una suba de 1,35%, a 412,13 puntos, apoyada en un mejor monto de negocios: $ 32,12 millones. El otro Merval, el M.AR, subió en la misma proporción y se ubicó en 405,38 unidades. El balance fue de 30 alzas, 27 bajas y 10 empresas sin cambios.
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También los títulos públicos consolidaron su avance que, sin ser sobresaliente, lo acumulado en los últimos días hace de ellos, por ahora, la mejor inversión del mes. Por de pronto, ayer después de más de 60 días el riesgo-país medido por la cotización del FRB, el título Brady a más corto plazo, se ubicó por debajo de los 700 puntos. Las otras dos versiones de Brady, pese a que subieron, todavía tienen una diferencia de 1.000 puntos básicos con los bonos del Tesoro norteamericano. Esto da una primera conclusión: el mercado apuesta sólo al corto plazo, todavía no cree que el blindaje le permita a la Argentina despertar confianza en el exterior como para poder financiarse con nuevas emisiones de bonos. De todas maneras, es un primer paso, pequeño pero importante, después de la pérdida de confianza de los últimos 60 días.
Ayer los títulos públicos mostraron avances de 0,44% en los FRB. Estos bonos, que son los más representativos, dan varias señales. En primer lugar, que su retorno está en 12,2% y es un indicador de cuánto piden los inversores para prestarle a la Argentina. Esto no quiere decir que el país tenga crédito, es simple-mente un dato. La cotización de 90,3 dólares del título muestra que la diferencia con el rendimiento del bono del Tesoro norteamericano es de 676 puntos básicos. O sea que a la Argentina el crédito le sale 6,76 puntos porcentuales más que lo que pagan los Estados Unidos, medido por sus bonos. Si el bono del Tesoro norteamericano rinde 5,5 puntos, entonces la Argentina debe pagar una tasa de 12,2% para que un inversor elija el título argentino. Los otros dos bonos Brady también mejoraron. El Par subió 1,09% pero todavía tiene un precio muy bajo y da un rendimiento de más de 15% con una diferencia de 1.008 puntos básicos con los bonos del Tesoro. El Discount mejoró 0,66%, rinde 15,15% y tiene un spread de 1.000 puntos básicos. Estas dos series tienen vencimiento a más largo plazo, en 2023, mientras el FRB es un título de maduración en el año 2005. Obviamente, los inversores apuestan al titulo de más corto plazo porque saben que está cubierto por el blindaje. Los otros tienen más incertidumbre. Pero los que buscan ganancias arriesgan y apuestan al más largo plazo, de allí que el rendimiento en el mes del Par supere 6%. Y si se va a los Global, hay láminas como la 2027 que ya en diciembre ha subido más de 8%.
Claro que este título en el año todavía está más de 11% abajo, quiere decir que su alza se concentró en los últimos días. Ayer los bonos Global -muy volátiles, por cierto volvieron a las subas. La más notable fue la de la serie 2017, con 1,14%. La 2007 avanzó 0,88%.
Call money
Aunque no es un gran indicador sobre el blindaje, las tasas de interés entre bancos bajaron y contribuyeron al mejor panorama. Entre entidades de primera línea se pactó una tasa anual de 12,25% y en la segunda línea las operaciones se hicieron a 12,5%, mientras el call en dólares descendió a 13%.
Otro dato a favor del incipiente optimismo es que la suba de la Bolsa se produjo a pesar de la caída de Wall Street y la debacle del NASDAQ.
La Bolsa de Nueva York tuvo un día complicado a pesar de que la Reserva Federal dejó todas las señales posibles de que va a bajar la tasa de interés en la reunión del 30 y 31 de enero próximo. Nadie podía imaginar que el organismo que preside Alan Greenspan ayer iba a bajar las tasas, porque no corresponde en medio de una transición presidencial tomar esa medida. El dato positivo es que la Fed cambió a la baja la tendencia de las tasas y es un buen dato para la Argentina. Casi todos los opera-dores de Wall Street coincidieron para el año que viene en que la tasa bajará a entre 5,5% y 6% anual, lo que va a favorecer a la Argentina porque mejorará su tipo de cambio al bajar el dólar frente al euro y favorecerá su acceso (hoy bloqueado) al mercado de crédito internacional. Si logra esto podrá prescindir del uso del blindaje, como hizo Brasil, que de los u$s 43.500 millones que le dieron los organismos internacionales sólo usó u$s 7.500 millones. Cuando el mercado creyó en Brasil le volvió a prestar dinero, con lo que canceló anticipadamente el blindaje. Por eso es un error anunciar que se puede usar todo este salvataje, la fortaleza está en usar el mínimo posible, no más allá de u$s 10 mil millones.
En tanto, en Nueva York el índice Dow Jones de las 30 tradicionales empresas norteamericanas bajó 0,57%, a 10.584,37 puntos. Pero en la Bolsa electrónica la convulsión fue grande porque el NASDAQ perdió 4,3% y terminó en 2.511,46 puntos, su nivel más bajo desde el 10 de agosto de 1999.
El índice Standard and Poor's 500, el más representativo del mercado, perdió 1,30%, a 1.305,60 puntos, también el nivel más bajo en más de un año. A todo esto, los bonos del Tesoro a 30 años bajaban de precio y su rendimiento subía a 5,473% contra 5,433%.
En Brasil, la Bolsa de San Pablo ignoró a Wall Street y se anotó con una suba de 1,68%, mien-tras el dólar se mantenía en 1,95 real. Los inversores son optimistas porque esperan que hoy el banco central baje las tasas inter-nas de interés de 16,5% a 16% anual. Esta tasa rige la deuda interna en reales, por lo que al bajar reduce el déficit fiscal, consolida el crecimiento y estimula el consumo.
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