El mercado local registró el viernes un comportamiento dispar. La Bolsa perdió 2% con lo que cerró el mes con una baja de 23,9%. Del otro lado, los bonos subieron apuntalados por la mayor demanda de ciertos fondos de inversión del exterior que intentaron aprovechar los bajos precios en que se encuentran. Sin embargo, como viene ocurriendo en las últimas jornadas el dato más alentador llegó desde el segmento interbancario donde el call se situó a 4 por ciento, su menor nivel en lo que del año.
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En la plaza financiera las declaraciones de la economista jefe para América latina de Standard and Poor's, Graciana del Castillo, en el sentido de que la Argentina se encuentra en una posición económica más sólida que Brasil tuvieron un efecto acotado. Concretamente, continúan preocupando ciertos temas muy puntuales, como la recaudación de setiembre, la cercanía de las elecciones legislativas y los cruces entre funcionarios del gobierno y sus pares brasileños. Entre los títulos públicos predominaron las alzas, con lo que el riesgo-país se contrajo hasta los 1.595 puntos. El Global con vencimiento en 2008 -el más representativo de la deuda argentina-tuvo un alza marginal de 0,03%, a la vez que el 2018 y 2031 ganaron 1,44%, cada uno. Por el lado de los Brady, el FRB trepó 0,14%, el Par lo hizo en 1,21% y el Discount aumentó 0,41 por ciento.
En la Bolsa de Comercio las principales acciones sufrieron una marcada baja durante la última hora de sesión y concluyeron con un retroceso de 2,02 por ciento. El volumen negociado totalizó los $ 16,5 millones y en las pizarras se contabilizaron 19 alzas, 23 descensos y 8 papeles sin cambios. Entre los valores con mayor movimiento, Telecom perdió 3,39 por ciento seguido por Pérez Companc y Siderca que cayeron 3,81% y 1,50%, respectivamente. En la City el fin de mes encontró a los bancos sin ningún tipo de apremios para hacer frente a las exigencias que el Banco Central impone al cierre de cada período. El gradual retorno de depósitos al sistema y la inyección de fondos por parte de la entidad monetaria a través del mecanismo de pases activos, permitió que el call descendiera otro escalón.
Las entidades de primera línea que salieron a demandar fondos se financiaron a 4% anual, mientras que los bancos de menor patrimonio abonaron 4,50 por ciento. La variante en dólares, siempre a tres días de plazo, cerró a 3,75% anual. La baja en las tasas activas tuvo su correlato en los rendimientos que los bancos ofrecen a los ahorristas. Por depósitos a plazo fijo en pesos los grandes inversores accedieron a una tasa promedio de 16,8%, frente a 11,2 por ciento que lograron quienes optaron por los certificados en dólares.
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