En materia cambiaria la semana arrancó confirmando el mismo escenario que justifica las intervenciones del Banco Central para evitar que el dólar se aleje de un "piso" que los analistas estiman por estos días en torno a los 3,955 pesos en el mercado mayorista.
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De manera que se mantuvo la oferta de los exportadores que ahora se ve reforzada por el ingreso de dólares de inversores que quieren entrar en bonos atraídos por las rentas de los títulos.
Las pantallas de las principales agencias de cambio del microcentro porteño volvieron a exhibir 3,94 pesos para la compra y 3,98 para la venta, aunque al margen de ese promedio en algunas entidades el dólar al público quedó un escalón más abajo en 3,975 pesos.
Según los expertos, mientras el escenario internacional siga presentando condiciones de liquidez de cierta importancia, el ingreso de fondos desde el exterior exigirá acciones de regulación público "para neutralizar los efectos negativos sobre la cotización del dólar" opina Gustavo Quintana.
Precisamente en la últimas jornadas el Banco Central aceleró el ritmo de sus compras para absorber la sobreoferta que proviene de la exportación y el desarme de cartera por la atracción que ejercen las rentas que ofrecen los títulos públicos.
Tan sólo en las primeras seis ruedas de octubre o hasta el viernes de la semana pasada, el Banco Central llevó a sus reservas 450 millones de dólares que, de acuerdo a estimaciones privadas, representan más de las divisas adquiridas en todo agosto (869 millones).
De mantenerse el mismo ritmo se superaría el saldo de setiembre (cercano a los 1.000 millones de dólares), una cantidad que de todos modos estaría lejos de los 1.700 millones de dólares de julio de este año.
La moneda de la eurozona descendió tres centavos y se negoció a $ 5,41 comprador y $ 5,50 vendedor.