12 de junio 2001 - 00:00

El Estado vende 30% que le queda de la Caja de ahorro

El gobierno aspira obtener u$s 32 millones por la venta de su participación remanente de 30% en La Caja de Ahorro y Seguro, la empresa líder del mercado asegurador argentino. El Ministerio de Economía abrió ayer el proceso de licitación, que culminará el 29 de junio, y la modalidad de venta elegida es el remate bursátil.

Aunque no se trata de una cifra significativa, lo recaudado engrosará el programa financiero del gobierno argentino para este año. De todas formas, no está claro que se llegue a la cifra que esperan en el Palacio de Hacienda.

La valuación de 30% de La Caja corrió por cuenta del ABN AMRO Bank, que asesoró al gobierno en el proceso. En el mercado descuentan que los compradores de lo que aún posee el Estado serán los actuales accionistas mayoritarios, aunque no puede descartarse la aparición de algún «tapado». En la venta está actuando, junto al Ministerio de Economía, la compañía de asesoramiento financiero Capital Markets Argentina.

Controlantes

El grupo de control de la empresa está conformado en partes iguales por la familia Werthein, a través del holding «Los W», y el grupo italiano Generali. Entre los dos tienen 60% de la empresa, mientras que 10% restante está en manos de los empleados, a través del Programa de Propiedad Participada (PPP).

La privatización de La Caja se produjo en 1994. Los compradores fueron los Werthein junto al grupo inversor estadounidense Leucadia, que luego se retiró del negocio dejando paso al holding italiano. El precio pagado en aquel momento llegó a los u$s 89 millones y permitió a los controlantes acceder al management.

Este 30% que se puso en venta da derecho a tener dos directores sobre un total de 7, pero no otorga acceso al management de la empresa, lo cual reduce su valor. La Caja mantuvo su liderazgo y hoy tiene 11% del total del mercado asegurador argentino.

La venta de una de las últimas «joyas de la abuela» en poder del Estado llegó con una demora superior a un año. En realidad, el ex ministro de Economía José Luis Machinea había anunciado a principios de 2000 la decisión del gobierno de desprenderse de sus participaciones remanentes en empresas privatizadas. Pero las distintas crisis echaron por tierra buena parte de esos planes.

Las únicas empresas que fueron vendidas el año pasado resultaron las compañías eléctricas Transener, Gas Camuzzi y la central eléctrica Alicurá.

La operación más esperada es la venta de 49% que el Estado aún posee en Banco Hipotecario. Por ahora, la entidad está en proceso de conformación del holding, que incluirá al banco y otros activos. El paso posterior será su desembarco en Nueva York, pero cuando el mercado de capitales esté receptivo.

Las restantes participaciones remanentes que posee el Estado son muy pequeñas y ninguna de las ventas posibles le reportaría más de u$s 10 millones.

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