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21 de abril 2026 - 07:00

Desequilibrios externos: qué dice el FMI sobre las políticas industriales, los aranceles y el ajuste macro

El organismo financiero internacional enriqueció el debate sobre los desequilibrios de la Cuenta corriente con un análisis global sobre las políticas industriales y arancelarias, concluyendo que las políticas macroeconómicas tradicionales siguen siendo los principales impulsores de los saldos externos y constituyen la mejor herramienta para corregir los desequilibrios de la cuenta corriente.

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El sector industrial argentino cruje ante las nuevas reglas de juego del modelo del gobierno de Javier Milei.

En momentos en que gran parte del sector industrial argentino cruje ante las nuevas reglas de juego del modelo del gobierno de Javier Milei, desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierten que la mejor manera de abordar los desequilibrios de la Cuenta corriente de la balanza de pagos es mediante ajustes simultáneos de las políticas internas, porque la política industrial y los aranceles ofrecen una solución costosa con efectos poco fiables sobre dichos desajustes.

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Según los técnicos del Fondo, en el contexto de desequilibrios globales persistentes y cada vez mayores, las políticas macroeconómicas tradicionales siguen siendo los principales impulsores de los desequilibrios, pero ciertos tipos de políticas industriales también podrían desempeñar un papel. Por ejemplo, explican que las políticas micro-industriales (dirigidas a sectores o empresas específicas) generalmente tienen efectos ambiguos y limitados en la Cuenta corriente, dependiendo de su impacto en la productividad agregada. Mientras que las políticas macro-industriales (que se aplican a toda la economía y a menudo se combinan con restricciones como las medidas de gestión de flujos de capital) pueden afectar significativamente la Cuenta corriente, pero conllevan un costo para el consumo.

Por otro lado, sostienen que las restricciones comerciales, a menudo implementadas para contrarrestar los desequilibrios, solo modificarían de manera significativa los saldos de la Cuenta corriente si se utilizan temporalmente o para fomentar un mayor ahorro público. En el caso particular de los aranceles, afirman que solo mejoran la Cuenta corriente en un número limitado de circunstancias y, por lo general, tienen efectos modestos e inciertos. Por ello, consideran que las políticas industriales, cuando se aplican junto con instrumentos que abarcan toda la economía, pueden tener un mayor impacto al incrementar el ahorro nacional y comprimir la demanda interna.

Cabe recordar que, en cualquier economía, la Cuenta corriente refleja la diferencia entre lo que ahorran e invierten los ciudadanos, empresas y gobierno, y este concepto constituye la base del marco analítico que el FMI utiliza desde hace tiempo para evaluar el sector externo.

Mediante el análisis de escenarios, el “paper” de Pierre-Olivier Gourinchas y Christian Mumssen “Desequilibrios globales: ¿Viejas preguntas, nuevas respuestas?” muestra cómo el reequilibrio interno, llevado a cabo simultáneamente en economías con déficit y superávit, produce tanto una reducción de los desequilibrios globales como un aumento de la producción mundial. El estudio concluye que la trayectoria futura de los desequilibrios globales estará determinada en gran medida por las trayectorias macroeconómicas nacionales.

A nivel global, consideran que el reequilibrio duradero es un esfuerzo colectivo: requiere políticas internas sólidas en las principales economías y funciona mejor cuando los países actúan de forma conjunta.

¿Qué más dice el paper de Gourinchas y Mumssen?

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