9 de julio 2008 - 00:00

El gobierno estaría a punto de intervenir Aerolíneas Argentinas

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
El gobierno estaría considerando intervenir Aerolíneas-Argentinas, con lo que el español Grupo Marsans saldría de la empresa y se abriría un nuevo frente de tormenta en la relación con España. La posible intervención -léase toma de control-se la habría adelantado el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, a varios de los gremios aeronáuticos, a los que citó ayer a su despacho, uno por uno.

Algunos de ellos concurrieron a última hora por haber participado en la asamblea de la CGT en la que resultó reelecto Hugo Moyano. Muchos de esos gremios forman parte de la coordinadora de los sindicatos de transporte que inspira el camionero y encabeza el taxista Jorge Omar Viviani.

La medida se justificaría en el no pago de los sueldos de junio, originada en la obvia y más que grave crisis financiera de Aerolíneas/Austral. La empresa logró pagar el viernes pasado el medio aguinaldo con un préstamo bancario, pero habría admitido «estar buscando los fondos» para hacer frente al pago de los salarios de junio.

Esto provocó que ayer dos de sus gremios, APA (personal de tierra) y APTA -que comanda Ricardo Cirielli, enemigo declarado de Jaime-realizaran paros y «asambleas informativas» que terminaron afectando a las víctimas de siempre: los pasajeros. Las asambleas se prolongaron desde las 15 hasta pasadas las 19, afectando a diez vuelos desde Aeroparque y seis que debían partir desde Ezeiza.

Una versión -que ya había adelantado este diario el lunesindicaba incluso la posibilidad de que algunos de sus numerosos acreedores pidieran la quiebra de Aerolíneas; ayer la versión sindicaba a Aeropuertos Argentina 2000 (que, según la operadora de terminales aéreas, tendría una acreencia con Aerolíneas cercana a los $ 60 millones) como presentando el pedido de quiebra, versión que fue desmentida de manera tajante por voceros de la empresa de Eduardo Eurnekian.

Ayer desde el gobierno les habrían informado a los gremios que «los sueldos se pagarán a más tardar el jueves», obviamente con fondos que surgirán de las arcas públicas.¿El pago lo harán los ejecutivos de Aerolíneas o los interventores oficiales? Es una incógnita que quizás se revele en las próximas horas.

«Si estás por separarte de tu mujer, antes de irte de tu casa, ¿le construís el quincho y la pileta?» La ironía de un alto dirigente de uno de los gremios aeronáuticos apuntaba a explicar por qué el Grupo Marsans dejó de aportar fondos a Aerolíneas Argentinas/ Austral, lo que está poniendo a la aérea al borde de una crisis terminal.

  • Inviable

    Si bien Marsans reiteradamente expresó su voluntad de permanecer al frente de Aerolíneas/Austral, la doble tenaza que conformaron la acción de algunos gremios (encabezados por el de pilotos, APLA) más el congelamiento de tarifas durante un lustro, período en el cual el combustible se quintuplicó(representa 70% de los costos de la aerolínea) hizo inviable la operación. Tarde habrían llegado entonces los retoques al cuadro tarifario y el subsidio al combustible acordados por Jaime hace menos de un mes.

    Ambas partes -Transporte y APLA-parecían apuntar al mismo objetivo, que estaría por cumplirse: la reestatización del grupo aéreo, con la posibilidad de la entrada de un grupo empresario «nacional». Y si bien este rol parecía asignado a Juan Carlos López Mena, dueño de Buquebús, la posibilidad de que sea Eurnekian el socio argentino; de ser cierta la especie, el empresario concretaría su vieja aspiración de operar Aerolíneas -que es, además, el principal cliente de Aeropuertos Argentina 2000-, algo que no pudo concretar a fines de 2001, cuando el proceso licitatorio culminó con la venta a Air Comet, conformado por Marsans y el empresario-Antonio Mata.

    La versión habla, incluso, de que la empresa podría cesar sus operaciones por dos semanas para poner en orden sus cuentas y -sobre todo-recuperar parte de su flota que no está volando por falta de repuestos y mantenimiento. En el caso de Austral, su flota de 22 aeronaves está reducida a ocho, y el mes próximo quedaría en tierra una más. Esto, es obvio decirlo, impide que la empresa se haga de fondos vendiendo pasajes porque no tiene aeronaves para satisfacer la demanda.
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