El gobierno ofertaría sólo ajustes en luz y gas este año

Economía

Ahora, como hace ya un año y medio, cuando se habla de aumentos de tarifas, el gobierno piensa primero en gas y electricidad. Lo demás entra en un terreno más borroso y como dependiendo de lo que ocurra con esos dos servicios. Si el Fondo Monetario pide ajustes para todas las tarifas a partir de octubre, el gobierno podría contraofertar subas en luz y gas desde ese mes, cuando ya las elecciones principales van a estar definidas.

En gas y luz hay además una particularidad. Una parte de la tarifa corresponde a empresas privatizadas con tarifas reguladas por el Estado por contrato, y otra parte (un tercio en términos promedio) corresponde al precio del gas que perciben las petroleras y al valor mayorista de la electricidad.

El precio del gas está congelado y pesificado , lo que paró las inversiones, mientras hay un fuerte aumento del consumo que llega a 15% debido a la extensión del uso del GNC en automóviles. Según opiniones serias, si no hay señal de precios, no va a haber inversiones en nuevos desarrollos de gas, y el próximo invierno podría haber faltante, al punto que el Enargas, presidido por Héctor Formica, está estudiando incluir a las estaciones de GNC entre los sectores a los que se puede cortar el suministro, en los días de más baja temperatura, cuando aumenta el consumo residencial.

El precio mayorista de la energía plantea un problema más inminente. El gobierno viene analizando un decreto para habilitar un préstamo del Tesoro por 150 millones de pesos a Cammesa, empresa controlada por la Secretaría de Energía, hoy a cargo de Daniel Cameron, que controla el despacho eléctrico, de modo que se le pueda pagar a las generadoras la electricidad producida en junio y julio, de más alto costo porque se utiliza gasoil o fueloil.

Mañana, Cammesa tiene que pagar junio y le faltan alrededor de 50 millones de pesos, mientras ya hay casi seguridad de que por ahora el decreto no saldrá. Cammesa pagaría mañana a las generadoras alrededor de 70% de la energía de junio, pero en setiembre le van a faltar 130 millones de pesos, para pagar julio, porque en ese mes se usó más combustible líquido
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Con el pago de julio muy incierto, el pago de 70% o 75% mañana de las facturas de junio puede desatar algunos fenómenos indeseables: las empresas pagarían a sus proveedores (las petroleras en primer lugar) en la misma proporción en que les pagan a ellas, pero la duda es si seguirán comprando combustible durante lo que falta del invierno
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