El desfavorable ambiente macroeconómico reinante en algunos países de Latinoamérica y el aumento de la competencia como consecuencia de la apertura o desregulación del sector, no impidieron al Grupo Telefónica consolidar su liderazgo en la región Iberoamericana. En efecto, el Grupo incrementó su base de clientes en todos aquellos segmentos en los que participa alcanzando a Junio de 2001 unos 44 millones de clientes de telefonía fija, 28,5 millones de suscriptores celulares, y 1,1 millones de clientes de TV paga, comparados contra 40 millones, 21 millones y 0.9 millones respectivamente, correspondientes a Junio de 2000.
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El Grupo continuó mostrando un importante crecimiento en sus ingresos y resultados. Los resultados netos de U$S 2.360 millones para 2000 y U$S 976 millones para el primer semestre de 2001, comparan favorablemente con los U$S 1.724 millones y U$S 941 del año 1999 y primer semestre de 2000. Sin embargo se observa una disminución en el ritmo de crecimiento de los mismos ya que el aumento de los ingresos fue acompañado con una disminución de los márgenes. En este sentido, el margen de EBITDA registró una disminución importante de 47,4% en 1999 a 41,8% en 2000. Esta caída tuvo su origen en el incremento de la competencia así como también en el debilitamiento de las economías de algunos países de Latinoamérica y de sus tipos de cambio y aumentaron los cargos por incobrables.
La tendencia declinante en los márgenes parecería haberse estabilizado (el margen de EBITDA para los seis meses finalizados a Junio de 2001 ascendió a 41,5%) como consecuencia de la estrategia de crecimiento rentable recientemente adoptada por el Grupo, que incluye entre otras cosas: la comercialización de productos prepagos y de control de consumo, la reducción de la plantilla de personal y de salarios, la disminución de subsidios de equipos celulares y el rebalanceo de tarifas implementado por Telefónica de España con el objetivo de incrementar el componente fijo de sus ingresos reduciendo la volatilidad de los mismos.
El Grupo opera la red nacional de telefonía de España siendo una de las principales empresas de ese país en términos de patrimonio, flujo de fondos y número de empleados. Conjuntamente con sus actividades en España, Telefónica ha realizado sustanciales inversiones en América Latina durante los últimos años. Las operaciones en América Latina representan una importante porción de las ventas del grupo, alcanzando durante el ejercicio fiscal cerrado en Diciembre de 2000 aproximadamente el 50% de la facturación consolidada. Aunque la compañía opera en un amplio número de áreas de negocio, el negocio de la telefonía fija es la principal fuente de ingresos y de caja del Grupo. Sin embargo, las ventas de los servicios de telefonía móvil han crecido rápidamente en los últimos años, llegando al 23% de los ingresos del Grupo. Otras actividades de la compañía incluyen servicios de transmisión de datos para clientes corporativos, medios, y edición de páginas amarillas.
Como parte de su proceso de reorganizar el grupo por línea de negocio, Telefónica comenzó, a principios del 2000, la reestructuración de sus operaciones mediante la realización de ofertas públicas de adquisición por la totalidad de las acciones (de las cuales no era titular directa o indirectamente) de Telesp Participaçoes y TeleSudeste Celular Participaçoes en Brasil, Telefónica de Argentina S.A. y Telefónica del Perú. Esta transacción finalizada en Julio de 2000, tuvo un alto grado de aceptación entre los accionistas minoritarios, aumentando significativamente la relevancia de los flujos de fondos provenientes de América Latina y el control que el Grupo ejerce sobre los mismos. Sin embargo, la mayor exposición a economías más riesgosas así como el incremento proporcional en el endeudamiento asociado a la mayor participación en las subsidiarias, contrarrestan en cierta medida los efectos positivos mencionados. Standard & Poor's espera que estas transacciones resulten en un cambio de mix del EBITDA consolidado que provendrá en alrededor de un 45% de las subsidiarias en América Latina. Durante el 2000, Telefónica participó en la adquisición de licencias para prestar servicios móviles de tercera generación en España, Alemania, Italia, Austria y Suiza. Adicionalmente a los altos costos pagados por estas licencias, TESA deberá realizar importantes inversiones para el desarrollo de las redes y de las bases de clientes en los distintos mercados, algunos de los cuales altamente competitivos, antes de generar ingresos relevantes. Dada la incertidumbre que existe acerca de la aceptación y la demanda que generaran este tipo de servicios y por lo tanto acerca de la rentabilidad y capacidad de generar fondos de estas licencias, su desempeño futuro podría afectar la calidad crediticia de la compañía. La salida a la Bolsa del capital de Telefónica Móviles y la aplicación de los fondos obtenidos para la reducción de deuda mitigan relativamente estas preocupaciones.
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