7 de febrero 2007 - 00:00

El Liverpool es ahora de ex dueño de CableVisión

Tom Hicks y su socio George Gillett. Compraron el Liverpool en u$s 350 millones.
Tom Hicks y su socio George Gillett. Compraron el Liverpool en u$s 350 millones.
Tom Hicks ya encontró qué hacer con la plata de la venta de su parte en CableVisión: el empresario texano, asociado con su compatriota George Gillett, concretaron ayer la compra del Liverpool, una de las naves insignia de la Premier League de Inglaterra. El precio que pagarán rondará los u$s 350 millones, incluyendo su deuda.

El empresario fundador del fondo Hicks, Muse, Tate & Furst tiene un largo vínculo tanto con la Argentina como con el deporte profesional: en su país es dueño de los Texas Rangers (en los que tuvo como accionista minoritario a George W. Bush) que juegan en la Major League Baseball, y de los Dallas Stars, de la National Hockey League. En la Argentina fue socio de Raúl Moneta y del Citigroup en el CEI, el fondo creado para adquirir y explotar medios de difusión, que se disolvió a mediados de los 90. En la actualidad Hicks conservaría algunas inversiones en publicidad en vía pública y otras en explotaciones agropecuarias de carácter privado, pero a fines del año pasado salió de su principal activo en el país, CableVisión, comprada por el monopolio «Clarín» y por el fondo Fintech, del magnate mexicano David Martínez. De todos modos, como si lo « persiguiera» un sino argentino, la última contratación del Liverpool es el mediocampista Fernando Mascherano.

Su socio Gillett tampoco es un extraño en el negocio: es dueño de los Montreal Canadiens (también de hockey sobre hielo), la franquicia que más campeonatos acumula en todos los deportes profesionales de América del Norte.

  • Estadio

  • El Liverpool, que ganó la Champions League en 2005, venía buscando, desde hace al menos dos años, inversores dispuestos sobre todo a construir un nuevo estadio en reemplazo del histórico Anfield, construido en 1888. De hecho, Liverpool se fundó una década después porque los rivales Everton abandonaron el estadio por una disputa sobre el alquiler.

    Gillett ya había presentado una oferta el año pasado por Liverpool, pero la misma fue rechazada porque -entre otros puntos- proponía compartir el nuevo estadio (y obviamente los costos de construcción) con Everton, lo que fue considerado «inaceptable» por sus anteriores directivos. La venta se concretó cuando Gillett y Hicks dejaron de lado el proyecto y prometieron construir un nuevo estadio para 60.000 personas.

    La venta del Liverpool a magnates estadounidenses continúa la tendencia iniciada por Malcom Glazer, que se quedó con el Manchester United en 2005. Glazer es dueño de los Tampa Bays Buccaneers, de la liga profesional de fútbol americano (NFL).

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar