El metro cuadrado en Purmamarca vale igual que en Puerto Madero

Economía

La Argentina suele ofrecer postales curiosas. Es el caso de Purmamarca, ese pueblo de apenas 10 manzanas, a los pies del cerro de los Siete Colores, a tan sólo 65 kilómetros de la capital de Jujuy. Un lugar único en el mundo. En ese sitio, tan distante de la opulenta Buenos Aires, la propiedad vale hoy tan cara como en el barrio «top» de Puerto Madero. Una casa de adobe llega a pagarse medio millón de dólares a un promedio de u$s 2.000 el metro cuadrado. La explicación de este fenómeno: el turismo. Miles de extranjeros llegan asombrados por la abrumadora belleza y muchos ven la oportunidad de invertir. Esto provocó que los precios se quintuplicaran en relación con los de la convertibilidad, revolucionando al pueblo. Ejemplo: los hoteles llegan a cobrar hasta u$s 250 por noche y un plato de locro, para algún turista desprevenido, puede valer u$s 40.

Es el doble de los precios que se manejan en Belgrano, 50% más que en Palermo Hollywood y en promedio con lo que se paga en el barrio top porteño de Puerto Madero. En Purmamarca, a 65 kilómetros al norte de la capital jujeña, una construcción de adobe se vende a cerca de u$s 2.000 por metro cuadrado. El suceso se hizo fenómeno este año, cuando los valores de las propiedades llegaron a quintuplicarse en comparación con los que se pagaban durante la convertibilidad y una casa llega a pagarse medio millón de dólares. Como pasa en otras ubicaciones, el turismo explica la tendencia. En Purmamarca, frente a la plaza que reúne a los artesanos que ofrecen sus creaciones a los cientos de extranjeros que llegan a la zona atraídos por los cerros y quebradas, y que, con euros y dólares, las encuentran todas baratísimas, se hallan las construcciones más demandadas por los inversores. Con vistas a la iglesia de Santa Rosa de Lima construida en el siglo XV en adobe y techos de cardón, un pequeño cabildo y sobre todo a pasos de una callecita que sube hasta el Cerro de los Siete Colores (un paisaje absolutamente único), el potencial es incalculable.

  • Precios

  • Todo el pueblo tiene poco más de 10 manzanas. Los hoteles más importantes de la zona cobran hasta u$s 250 la noche y un menú en un restorán de comida típica puede costarle a un extranjero distraído unos u$s 40 por un plato de locro, una empanada y un tamal. Alojarse en una cabaña de barro de tres estrellas sobre la Ruta 52 está por encima de los $ 260. Todos estos datos despertaron la atracción de inversores por esta zona, principalmente para los europeos.

    El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Jujuy, Enrique Roca, dijo a este diario que el movimiento inmobiliario en la Quebrada de Humahuaca no lo había visto nunca. «Justamente Purmamarca es un punto medio entre el corredor que conecta al país con Bolivia y con Chile, por lo que los turistas que visitan esos parajes, además pasan por aquí», explicó.

    Roca relata que las ventas en el pueblo son siempre forzadas. «No hay carteles de venta en las casas o los terrenos. Los inversores ven la propiedad que les gusta y se contactan con los dueños para empezar a negociar», dice. Y asegura que no se trata de propietarios despistados. «Las noticias que se comentan entre los vecinos de los precios a los que se vendieron otros inmuebles, los motivan para averiguar para cuando llegue a ellos una oferta», agrega.

    En cuanto a los pocos avisos formales que hay de propiedades disponibles, hay una casa en Purmamarca sobre la Ruta Nacional 52 de 450 metros cuadrados que se vende a u$s 320.000 o un loteo en una amplia zona cercana a la ruta ofrece terrenos a u$s 1.200 el metro cuadrado. Una hostería de 8 habitaciones cercana a la plaza se ofrece por u$s 350.000. Pero Roca dice que cuando se trata de ubicaciones especiales los precios no tienen referencia.

    De hecho, el fundador de la Cámara Inmobiliaria, Armando Pepe, estuvo de visita en Jujuy la semana pasada y comentó la venta de una casa de adobe en una zona central en un terreno de 10 por 20 metros que se vendió a u$s 500.000.

    Igualmente, según los operadores de locales, si se realiza un promedio de lo que se vendió en los últimos meses tanto en el pueblo como en los alrededores, promedian los u$s 150 el metro cuadrado de terreno sin construcción.

    En las inmobiliarias que trabajan con propiedades de Purmamarca dicen que además de europeos, entre los inversores interesados en la zona hay empresas constructoras salteñas y chilenas. Estas últimas, por la conexión entre Purmamarca y San Pedro de Atacama donde por lo general también tienen inversiones.

  • Sin techo

    El escenario en esta zona de la Quebrada de Humahuaca de características geográficas únicas es, además, prometedor. Poca tierra y una demanda sostenida que anticipa un espiral sin techo para los valores. «Desde la crisis los valores se quintuplicaron, al igual que la llegada de turistas por los beneficios del tipo de cambio», dice Roca. Pepe lo apoya: «En los hoteles están las habitaciones vendidas con cinco meses de anticipación y los turistas muchas veces deben recurrir a hosterías por falta de oferta».

    En cuanto al resto de la provincia, si bien los precios en las zonas más turísticas están en aumento no llegan todavía a los mismos valores. Si el promedio del metro cuadrado de un terreno en Purmamarca es de u$s 150, en La Quiaca llega a u$s 80 y en Maimara (a 75 kilómetros de San Salvador de Jujuy) se paga u$s 50. En la capital jujeña también se registró un aumento de precios. Actualmente se vende un lote de unos 2.000 metros cuadrados a dos cuadras de la plaza principal (ofrecido como especial para inversores en la construcción de edificios en PH) a u$s 700 mil.
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