El principal problema que enfrentará Ricardo López Murphy en el Ministerio de Economía es el desfase de por lo menos 400 millones de pesos de las cuentas públicas frente a lo pactado con el Fondo Monetario para el primer trimestre. Trascendió que la intención inicial del ya designado ministro no es viajar a Washington en el corto plazo sino que tras interiorizarse de la delicada situación en lo fiscal esta semana-, buscará agotar todos los mecanismos para cumplir con el FMI y luego sí eventualmente solicitar un «waiver» o perdón por un eventual incumplimiento al organismo internacional.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La herencia que deja José Luis Machinea en lo fiscal es bastante complicada: no sólo la recaudación impositiva es inferior a la prevista sino que también el gasto público está fuera de lo acordado en diciembre con Teresa Ter Minassian del FMI. De hecho en los últimos días de gestión el equipo económico que presidió Machinea estudiaba la posibilidad de descontar, ante un grupo de bancos locales, los futuros ingresos por pagos de la moratoria que hubieran podido suplir la magra recaudación de impuestos de los primeros dos meses del año.
En lo financiero la situación es holgada por los desembolsos pendientes del FMI al país a los que hay que sumar $ 500 millones del Gobierno de España. Pero también está claro que hasta el viernes último por lo menos la Argentina tenía los mercados cerrados para nuevas emisiones de deuda, ante la incertidumbre desatada por la crisis en Turquía y la embestida contra el titular del Banco Central, Pedro Pou. Y no menos importante el nivel del riesgo-país: con el EMBI (Emerging Markets Bond Index) de la Argentina cercano a los 800 puntos, está claro que el costo de endeudamiento -si lo hubiera-sería cercano a 13% anual.
El primer test para Ricardo López Murphy será el martes 13, cuando deba salir a buscar a los mercados u$s 850 millones de Letras del Tesoro a 6 y 12 meses de plazo. Pero vencen más títulos que los que el gobierno sale a buscar ese día por lo que se descuenta que habrá demanda suficiente en la plaza, bajarán tasas y el flamante ministro superará holgadamente ese examen en los mercados financieros.
Pedido
La última diferencia que tuvieron Machinea y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, fue por un pedido del primero para que el pago del fondo de incentivo docente se hiciera efectivo en abril y así postergar más de $ 100 millones para el segundo trimestre. Se lo vetó y no pudo ser.
Pocas herramientas y poco tiempo tiene Ricardo López Murphy para salir del brete fiscal. En un solo mes compensar más de 400 millones de pesos resulta prácticamente imposible. Más si, como se presupone, el nuevo ministro se mantiene al margen de dibujos contables, o pasar gastos de un mes para el otro como se cree hará.
Dejá tu comentario