El oro subió 0,4% a u$s 1.214,70 la onza en Nueva York, repuntando desde los mínimos de nueves meses alcanzado de la sesión previa en cerca de u$s 1.200 la onza, ya que decepcionantes datos de fábricas en Estados Unidos generaron una corriente vendedora en Wall Street y llevó a los inversores a buscar la seguridad del metal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
También apuntaló al lingote una estabilidad en el dólar en medio de la caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses y una debilidad en las acciones globales.
Una fuerte caída en papeles de aerolíneas y firmas de transportes luego de que se diagnosticara el primer caso de un paciente con ébola en Estados Unidos también llevó a que el índice referencial S&P500 bajara más de un 1%.
Mientras, la actividad fabril estadounidense se desaceleró más de lo esperado en septiembre, incluso pese a que la contratación en el sector privado se aceleró, en señales de una desigual expansión de la mayor economía del mundo.
El oro perdió un 9% en el tercer trimestre, la mayor caída mensual desde junio del 2013 y la primera baja trimestral de este año. El lingote fue presionado después que la Reserva Federal indicó el mes pasado que podría subir los costos del endeudamiento más rápido de lo esperado, cuando comience a endurecer de su política monetaria.
Dejá tu comentario