El oro trepó hasta 4,9% ayer como consecuencia de las preocupaciones sobre la salud del sector financiero mundial y por el rechazo al plan de rescate financiero de Wall Street que alentaron una ola de compras de refugio como el lingote.
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«Se ve una mayor liquidación de las materias primas, el cobre y los metales industriales. La huida a la calidad es la compra de bonos y oro, y eso es lo que está reflejando hoy (por ayer) la cotización», dijo Zachary Oxman, operador de Wisdom Financial de Newport Beach, California.
«La gente que tiene posiciones largas está vendiendo y recaudando dinero. En este momento, el oro y los bonos son mejores que las acciones y las materias primas», agregó Oxman.
En la división de metales COMEX de la Bolsa Mercantil de Nueva York el contrato de oro para entrega en diciembre cerró con un alza de u$s 5,90, a u$s 894,40 la onza.
Trepó por encima de los u$s 930 en la negociación electrónica posterior al cierre. El oro al contado operaba a u$s 905,95/u$s 911,95 la onza, con un alza de 2,6% respecto del cierre nominal del viernes de u$s 883,25. Más tarde, avanzó a un máximo de cerca de dos meses debido a que las acciones estadounidenses se desplomaron 7% ante las noticias del rechazo del plan de rescate.
Panorama promisorio
La demanda aurífera industrial y el renovado interés en los futuros del oro por parte de los inversores que han salido de los mercados accionarios han hecho que el metal precioso tenga un panorama promisorio, dijo el director de AngloGold Ashanti, la tercera minera mundial de oro.
«Estamos emocionados por el futuro porque creemos que tiene un lugar en la estabilidad de diversas monedas y que existe un consumo aurífero mucho mayor por el lado de la alta tecnología», explicó Ron Largent, director para América de AngloGold. Y agregó: «Las personas solían tener oro por su valor y ahora creo que nuevamente estamos viendo eso».
Además de servir como un refugio para el dinero de los inversores que salieron del caos en los mercados financieros en medio de la incertidumbre económica mundial, Largent afirmó que el metal era cada vez más utilizado en las industrias de la aviación, la electrónica automotriz y la computación.
En América, AngloGold cuenta con un complejo minero de 300.000 onzas por año en Colorado, Estados Unidos, una operación que fue recientemente expandida en el centro minero de Brasil, Minas Gerais, y la mina Serra Grande, que posee junto con Kinross Gold Corporation, ubicada cerca a la capital brasileña de Brasilia.
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