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18 de septiembre 2007 - 00:00

El pasado ya se rifó; hoy importa el futuro

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Ayer decíamos que estábamos en tiempo de descuento. Y cuando esto ocurre, los "hombres prudentes" se limitan, cuando mucho, a terminar de ajustar las posiciones de sus carteras, evitando asumir nuevos riesgos (el de la víspera fue el segundo volumen más bajo del año). Así, el peso que tuvieron la crisis bancaria británica en 0,29% que perdió el Dow (cerró en 13.403,42 puntos), el acuerdo de GM con los gremios o los problemas legales de Microsoft fueron apenas relativos. Que en horas la Reserva Federal reducirá la referencia para el costo del dinero interbancario por primera vez desde junio de 2003 es algo que no está en discusión.

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Hay sí (lo venimos advirtiendo desde hace un par de semanas) alguna controversia sobre si la rebaja será de medio punto porcentual o de apenas un cuarto. Pero la verdad es que, a pesar de toda la tinta derramada y las palabras lanzadas al viento, ésta es apenas una cuestión menor que empalidece frente a lo que vaya a hacer la Fed en los próximos meses. Podría ser entonces mucho más importante el fraseo del comunicado que acompañe la modificación del " objetivo" para la tasa que la medida en sí (a pesar de la "inyección" de unos u$s 250.000 millones en el último mes y el "relajo" de la ventanilla de descuentos, ayer la tasa "real" de fed funds superó 6%).

Algo similar ocurre con el balance de Lehman, que se descuenta será "horroroso", por lo que lo más importante está el "outlook" para el nuevo trimestre. Si bien el pasado pasó, y lo más importante es lo que vaya a ocurrir, el hoy no deja de presentar algunas señales inquietantes: ayer, el oro trepó a u$s 728,3 la onza (cerró en u$s 723,8), el precio del petróleo marcó un nuevo máximo en u$s 80,57 por barril y el auténtico "oro negro", el café, quedó en el máximo de los últimos nueve años.

Para algunos, esto refleja los desbalances entre la producción y la demanda; para otros, es una clara señal inflacionaria; para los menos, una apuesta a la baja del costo del dinero; y para los más, el resultado del temor a los activos intangibles. Para el "hombre de la calle", en cambio, es una consecuencia más de la crisis actual. Suerte para hoy.

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