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Del otro lado, la sensación negativa, que principalmente aportaban varios economistas de bancos de inversión de Wall Street. La Argentina no es como Brasil, que vio madurar su economía. Paga al FMI porque no quiere hacer reformas. Y eso es mala señal para el mercado. Además queda más vulnerable a cualquier shock externo.
¿Cuál predominará de las dos lecturas? La sensación es que de los actuales precios de bonos la variaciones no iban a ser significativas hoy en la apertura. «Ni boom alcista ni depresión», dijo anoche a este diario el jefe de mesa de un banco extranjero. El dólar, que ayer subió a $ 3,03 para la venta en las casas de cambio, hoy puede tener mayor demanda. El árbitro va a ser el Banco Central, con capacidad fuerte de intervención aún. Inclusive se esperaba que, de ser necesario, vendería dólares a futuro para calmar expectativas. Lo importante además pasará por la credibilidad que despierte una frase clave de Miceli ayer: lo que no se pagará al FMI con el superávit (dado que se usarán reservas) no se va a gastar. Irá al fondo anticíclico. ¿Le creerán?
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