Durante casi toda la semana pareció que se había quebrado la racha bajista de los commodities junto con sus consecuencias benéficas. Pero la rueda del viernes, con el 1,7% que ganó el Dow al cerrar en 11.628,06 puntos y el desplome del precio del petróleo -adjudicado a la entente alcanzada entre Rusia y EE.UU. en Georgia-, que experimentó la mayor baja en dólares desde el 17 de nero de 1991 (u$s 6,59) y la mayor caída porcentual desde el 27 de diciembre de 2004 (-5,44%), permitió pensar que tal vez no sea así (de todas formas mucho cuidado, que con 700 millones de papeles negociados en el NYSE fue el volumen más bajo en un año). De todas formas, el saldo semanal no es de lo mejor y quiebra la tanda alcista de las tres semanas previas (no vale la pena volver a referirnos al incremento inflacionario, el desplome de la construcción, los "líos" geopolíticos, etc.). Lo menos malo le tocó al promedio industrial, que retrocedió 0,3%, seguido por el 0,5% del S&P 500, el 1,5% que perdió el NASDAQ y el 2,1% que cedieron las 2.000 (índice Russell) cotizantes más pequeñas (hubo una clara predilección por los papeles menos riesgosos). Esto se complementa con el 3% que treparon los commodities (aun contabilizando el 2,8% cedido el viernes).
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No sorprende si decimos que en el acumulado de estas cinco ruedas lo peor les tocó a los papeles financieros (Freddie Mac vale hoy apenas 45% de lo que valía siete días atrás y Fannie Mae, apenas el 63% -la posible nacionalización le quita acceso al mercado privado-; AIG -14% abajo- necesita casi urgentemente dinero para cubrir sus pérdidas inmobiliarias; de Lehman Brothers -¿comenzamos a llamarla Lee Bros., Kim Bros. o algún otro apellido coreano?, mejor ni hablar- y lo mejor al sector energía. Muchos se concentraron el viernes en los dichos del presidente de la Fed sugiriendo que no subiría las tasas a pesar del repunte inflacionario, obviando lo que en el largo plazo es más preocupante: el reclamo desde la Fed, el tesoro y la SEC de mayores regulaciones para todo el mercado, dándoles "letra" a los dos candidatos presidenciales. A no confiarse.
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