La eliminación de los impuestos a la Ganancia Mínima Presunta y a los intereses de los créditos fue anunciada finalmente en beneficio del campo. También se aceptó computar como crédito fiscal del Impuesto al Valor Agregado las contribuciones patronales.
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Si bien la medida corrige distorsiones que afectaron la actividad productiva, el gobierno resigna, de esta forma, una recaudación de casi 400 millones de dólares anuales, al menos durante el próximo año, ya que las exenciones anunciadas ayer tienen vencimiento: el 30 de junio de 2002 para el técnicamente llamado Impuesto sobre los Intereses Pagados y el Costo Financiero del Endeudamiento Empresario y el 31 de marzo de 2003 para el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
Mediante el Decreto 935/ 2001 se concede uno de los pedidos del sector agropecuario: la eliminación de los impuestos distorsivos que sirvió como bandera de reclamo de los empresarios rurales.
De esta forma, todas las actividades que no habían sido incluidas en los planes de competitividad pueden beneficiarse con la medida que ya rige, según los lineamientos publicados ayer y anunciados con pompa en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.
Si bien aún falta que la Administración Federal de Ingreso Públicos (AFIP) y la Secretaría de Agricultura (SAGPyA) dicten las normas complementarias de los decretos, los anuncios apuntan hacia una mejora en la rentabilidad del sector agropecuario.
Si bien están incluidas todas las actividades agropecuarias (el decreto firmado por Fernando de la Rúa las describe), algunas empresas no estarían incluidas en el beneficio: «Quedan afuera los empresarios o empresas que alquilan sus campos y no participan de la producción. Sólo se limitan a recibir una renta por ceder el uso de la tierra. Esto puede perjudicar a las empresas agropecuarias que se manejan con dos sociedades, una propietaria de los establecimientos y otra que realiza las actividades del campo.
En ese caso, una de las firmas no va a poder acogerse al beneficio», alertaba, Guillermo Mac Loughlin Bread, especialista en temas tributarios de la Sociedad Rural Argentina.
Sin embargo, algunos empresarios hicieron saber ayer mismo que estas medidas no serían la solución total de la situación crítica del campo. Algunos analistas, no obstante, sostienen que «ya no hay excusas, los productores quedan librados a los mercados...».
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