Brasilia (EFE) - China, Brasil, India, México y Sudáfrica volverán a llevar la voz del mundo en desarrollo al G-8, en momentos en que su despegue económico se ve amenazado por la inflación, los precios del crudo y los subsidios agrícolas en las naciones ricas.
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La cumbre que el Grupo de los Ocho (G-8) celebrará en la ciudad nipona de Toyako reunirá por cuarta vez a los líderes de estos cinco países junto a los de las naciones más ricas del planeta.
China, Brasil, India, México y Sudáfrica son las economías más poderosas del mundo en desarrollo, pero ahora lidian con el impacto de la escalada imparable de los precios del petróleo y con la suba de los alimentos, además de arrastrar las trabas que la Unión Europea (UE) y Estados Unidos imponen a sus agriculturas.
Lideran además el Grupo de los 20 (G-20), que exige la eliminación de los subsidios agrícolas en las naciones más desarrolladas, uno de los asuntos que mantiene estancada la Ronda de Doha.
Las esperanzas que los países más pobres habían depositado en las negociaciones que desde 2003 se llevan a cabo en la Organización Mundial de Comercio (OMC) han casi naufragado, pero aún nadie se atrevió a colocarles la lápida definitiva.
Fuentes brasileñas dijeron que en Toyako, los líderes de China, Brasil, México, India y Sudáfrica volverán a pronunciarse contra los subsidios agrícolas, que se teme que puedan endurecerse por la crisis alimentaria y así se obstaculice más la búsqueda de un comercio equitativo.
La preocupación por los subsidios va incluso más allá y también pasa por la posibilidad de que el demócrata Barak Obama suceda a George W. Bush en la presidencia de Estados Unidos.
«El Partido Demócrata siempre ha sido más proteccionista que el Republicano y podría serlo más ahora, debido a la propia crisis de Estados Unidos», dijeron fuentes oficiales brasileñas.
En ese marco, está previsto que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aproveche su participación en la cumbre del G-8 para volver a condenar los subsidios, de los que afirma que «cierran las puertas del desarrollo a los países más pobres».
Bioenergía
Lula usará además la tribuna de Toyako en función de lo que ha definido como una «ofensiva diplomática» en favor de la bioenergía y, en particular, del etanol que Brasil elabora con caña de azúcar.
Según Brasil, a diferencia del etanol que Estados Unidos produce sobre la base de maíz, el de caña no incide en los precios de los alimentos y ayuda a limitar la emisión de gases contaminantes.
De acuerdo con la organización ecologista WWF, los trece países que asistirán a la Cumbre del G-8 son responsables de 85% de los gases que producen el efecto invernadero.
Academias
El mes pasado, las academias de ciencias de los países del G-8 se unieron a sus similares de China, India, México, Brasil y Sudáfrica en un reclamo de medidas urgentes para combatir el cambio climático.
Los científicos pidieron que estos trece países se comprometan a reducir a la mitad sus emisiones de gases para 2050 y desarrollen tecnologías que ayuden a las naciones más pobres a prepararse para una posible escasez de alimentos y agua.
Las academias sostienen que el agua, las fuentes de alimentos, la salud, los pueblos costeros y los ecosistemas sensibles serán los más afectados por el cambio climático, cuyo impacto se sentirá en particular en Africa, Asia, el Artico y las pequeñas islas.
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