En una sola jornada, el empresario Sergio Taselli logró el dudoso privilegio de hacer parar una línea de ferrocarril y que se produjeran incidentes en tres plantas lácteas. A horas de tener que devolverle al Estado la línea San Martín de ferrocarriles urbanos, Taselli demoró el pago de sueldos de diciembre, lo que provocó una huelga «salvaje» de sus empleados, quienes paralizaron el funcionamiento del ramal hasta pasado el mediodía. Los empleados levantaron la medida luego de que directivos de Metropolitano ( concesionaria también de las líneas Belgrano Sur y Roca) les prometieran pagarles hoy. La protesta fue dispuesta por la Unión Ferroviaria que conduce José Pedraza y provocó serios trastornos a los usuarios en un horario considerado pico para este transporte. «El paro es porque se debería haber abonado el pago de sueldos de diciembre en el día de hoy (sic) y no se ha realizado, pero se está liquidando, y el sueldo de diciembre se pagará en el día de mañana», debió admitir Fernando Jantus, vocero de Metropolitano.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como se recordará, hace algunos días la actual dirigencia de la láctea italiana Parmalat, inmersa en la mayor estafa que se recuerde en la historia empresaria de ese país, le transfirió a Taselli -a cambio de un dólar más asumir una deuda cuyo monto es un misterio-la propiedad de su sucursal argentina. Como suele suceder con las empresas que toma Taselli (casi siempre en graves problemas financieros), comenzó un duro proceso de ajuste y pidió su concurso preventivo. Estas dos medidas, obviamente, provocaron la ira de los acreedores y la inquietud de los trabajadores que, pocas horas después de asumir Taselli la conducción de Parmalat, tomaron las plantas.
Ayer, el abogado de los empleados aseguró que la gente de Taselli adelantó que se reducirán los puestos de trabajo y se aplicará a los salarios una quita de hasta 30%. Las plantas bonaerenses tomadas de la ex Parmalat -rebautizada Compañía Láctea del Sur SA-están en Carapachay, Vicente López y en el parque industrial de Pilar, en las que trabajan unas 1.300 personas. La medida de fuerza no sólo apunta a tratar de garantizar la continuidad laboral de los empleados, sino también a cobrar deudas salariales atrasadas. Como se ve, una situación absolutamente homóloga a la que atraviesan otros empleados de Taselli, o sea, los ferroviarios del San Martín. En ambos casos, debió mediar el Ministerio de Trabajo.
Dejá tu comentario