El cóctel del default-devaluación-pesificación prácticamente eliminó de cuajo las alternativas de crédito bancario a nivel local. Frente al complicado panorama financiero, las empresas agudizan el ingenio para poder conseguir financiamiento para sus operaciones productivas. Desde recurrir a las tradicionales mesas de dinero donde pagan tasas de 7 por ciento mensual, hasta financiarse vía fideicomisos, postergando pago a proveedores, o a través del factoring o descuento de facturas. A continuación se presentan las distintas opciones de financiamiento.
Son todos instrumentos que intentan reemplazar al crédito tradicional. Pero aún con una devaluación que mejora la competitividad, las empresas locales están cada vez más lejos del mundo desarrollado y deben competir con firmas que acceden a tasas de 2% anual, cuando acá las tasas en pesos superan 30% anual y en dólares se ubican entre 8,5% y 10% anual para empresas de primera línea.
¿Cómo se están financiando las empresas y cuáles son los mecanismos encontrados para poder seguir creciendo en un mercado que continúa deprimido?
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