La permanencia del país en situación de default no es obviamente algo gratuito para la Argentina. Según reconoció ayer el propio Ministerio de Economía, la deuda externa llegó en setiembre a los u$s 167.153 millones, unos u$s 1.721 millones más que en junio. Este incremento en sólo tres meses se dio pese a que el país no pidió nuevos créditos, con lo que no aumentó el capital adeudado. Simplemente el hecho de no pagar y dejar que se acumulen intereses de la deuda caída en default hace que cada día el monto aumente. Agrava la situación alza de la cotización del euro.
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