11 de mayo 2021 - 00:00

En abril comenzó a sentirse viento de cola en la economía

El viento de cola que proporciona la soja junto con las acciones de empresas de países emergentes empiezan a hacer efecto sobre la economía argentina, afirma un reporte de la consultora Econviews, para el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, (IAEF). El denominado Índice de Condiciones Financieras (ICF) registró en abril su mayor incremento en 8 meses, de 21,1 puntos, para ubicarse en -39,9 unidades.

A pesar de que la situación se ubica en una zona de estrés para la deuda, el reporte señala que se trata del “mejor valor desde julio de 2019 y un crecimiento de más de 200 puntos desde su mínimo en abril del año pasado”.

El indicador elaborado por la consultora dirigida por el economista Miguel Kiguel, está integrado por un subíndice de condiciones locales y otro de condiciones internacionales.

El de condiciones locales subió 6 puntos y se ubicó en -70,8, lo que indica que sigue en zona de estrés. Mientras tanto, el índice de condiciones externas subió más de 15 puntos para llegar a 30,8 y consolidarse en la zona de confort.

En cuanto a las condiciones locales, el reporte explica que el indicador “subió por sexto mes consecutivo y se ubicó en el mejor registro desde las elecciones primarias de agosto 2019, pero tuvo su trigésimo segundo mes consecutivo en terreno negativo”.

“Desde octubre remontó 25,7 puntos, entre otros factores por el acortamiento de la brecha cambiaria”, señala Econviews. El trabajo considera que el componente argentino del ICF sufrió la crisis financiera local desatada con fuerza en la segunda mitad del 2018, los efectos del resultado inesperado de las elecciones primarias y luego la pandemia. De los 10 componentes que integran el subíndice, el que mide la liquidez de largo plazo de los bancos está en condiciones de confort. “Los depósitos vienen creciendo mucho más velozmente que los créditos. No obstante, la mitad de los componentes mostró una mejora”, dice el reporte.

Lo mejor para la Argentina ahora está en las condiciones internacionales. El subíndice que mide tal variable “mejoró 156 puntos desde su mínimo de hace un año coincidente con el punto más álgido de la pandemia”, dice el trabajo.

“Actualmente tiene 9 de los 10 componentes en zona de confort. Y la excepción tiene un valor de -0,1 de manera que es meramente testimonial. Se trata del indicador que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos a 10 años y los bonos a 3 años. El 70% de los indicadores que componen este índice mejoraron en abril con contribuciones significativas de los commodities y las acciones emergentes”, señala el reporte.

“Las acciones emergentes proveyeron 4 puntos al índice y las materias primas otros 4 puntos. Los que restaron lo hicieron sólo marginalmente y fueron el spread 10-3 años para los bonos del Tesoro, el spread TED y los CDS de 5 años de compañías europeas”, indicó Econviews.

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