En Argentina la inflación acumula en 15 días lo mismo que los países desarrollados en un año
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El llamado "populismo cambiario", es decir el retraso del tipo de cambio para elevar de manera artificial y momentánea el salario, fue uno de los atajos que la economía argentina tomó, particularmente a partir de mediados de los años 70. De esta manera, la oferta argentina fue perdiendo posiciones en el comercio internacional y las exportaciones presentan un bajo nivel de valor agregado. Hoy cerca del 30% de las ventas externas se conforman de manufacturas de origen industrial, en tanto que el resto corresponde a productos primarios y sus manufacturas. En el otro extremo se encuentra Alemania: el 86% de sus exportaciones se conforman con manufacturas.
De la misma manera en que la Argentina encontró en el retraso del tipo de cambio una forma - de corto plazo, no sustentable en el tiempo - de aumentar el consumo, otra importante herramienta fue el déficit fiscal, señala Ecolatina. Con miras a mantener un nivel de empleo público elevado o una red de protección social amplia, el Estado ha registrado déficits fiscales significativos durante décadas.
Desde 1950, en siete de cada diez años hubo déficit fiscal generando complejos problemas de deuda.
Un dato a tener en cuenta: el país entró en default cuatro veces en los últimos 60 años. Con gastos crecientes del sector púbico en términos reales, la presión tributaria "sobre los individuos que realizan la totalidad de sus actividades en blanco es asfixiante (más del 50% en ciertos casos)", sostiene el trabajo.
"En este marco, la inflación se convirtió en una variable que condensó buena parte de esta divergencia entre las posibilidades de consumo y deseos", afirma Ecolatina. Sea por ser el correlato desde desequilibrio fiscal, como consecuencia de los ajustes en el tipo de cambio o por las tensiones entre los salarios y las ganancias empresariales, la inflación es una expresión de los desequilibrios económicos y sociales de la Argentina, sostiene la consultora.
Durante los últimos 60 años - y sin contar los tres episodios hiperinflacionarios que sufrió el país - la inflación promedio se ubicó en cerca de 4% mensual. Dicho de otra forma, históricamente en la Argentina se registra cada quince días la inflación que se acumula en un año en los países desarrollados. Esta inestabilidad condiciona las posibilidades de inversión y frena el crecimiento.
Con todo, el informe no deja de remarcar el potencial de la economía argentina. Algunas de las fortalezas: el país cuenta con el mayor nivel educativo de la región, es el principal exportador mundial de granos, detenta la segunda reserva gas shale y de energía solar y ocupa el cuarto puesto en el contexto planetario de las reservas probadas de litio.




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