22 de septiembre 2006 - 00:00

En la despedida Kirchner halagó a inversores y criticó a economistas

Néstor Kirchner se despidió anoche formalmentede Nueva York invitando a las empresas norteamericanas a que «vayan y ganen mucho dinero» en la Argentina. Sin embargo, el Presidente (en la foto, con el futuro embajador de EE.UU. en el país, Earl Wayne) no pudo con su genio y, un párrafo después, criticó a los economistas y al FMI, a los que les volvió a pedir «autocrítica». Una forma curiosa de atraer inversiones. Fue en una cena en el Council of the Americas, donde tuvo igualmente la mejor concurrencia de la gira: 250 empresarios, políticos y funcionarios. Antes, Cristina Fernández se había encontrado con dirigentes de la comunidad judía, donde dijo que no hay rebrote antisemita en el país. Igualmente, declaró que un ataque a una institución de la comunidad es «un ataque también al gobierno»

En la despedida Kirchner halagó a inversores y criticó a economistas
Néstor Kirchner se despidió ayer formalmente de los empresarios norteamericanos, invitándolos a que «vayan a la Argentina y ganen dinero», agradeciendo a los que «ya están invirtiendo» y a los que «lo están pensando». El presidente argentino habló anoche ante unas 250 personas reunidas por el Council of the Americas, en lo que puede haber sido el encuentro con mejor concurrencia de toda la gira de cinco días que la comitiva hizo por Nueva York.

En su discurso, y luego del recibimiento del presidente del Consejo, William Rhodes, dijo que para que vengan inversiones ofrece «reglas claras, ciertas y concretas que determinen seguridad» y dijo que «había que volver a recrear la confianza en el sistema financiero» para lo que «es fundamental que la economía no se esté tocando todos los días, sino que se generen condiciones de previsibilidad».

Aseguró además que «el gobierno profundizará el proceso de reconversión» y cuestionó nuevamente al FMI y a los «defensores del liberalismo». Sobre el organismo financiero, dijo que «si les hubiese hecho caso, la crisis en la Argentina hubiese sido más profunda». Sobre los segundos, declaró que «fueron mucho más dirigistas» ya que «ellos operaban todos los días sobre la economía».

En otro párrafo Kirchner afirmó que «me encanta la economía» y planteó que «los economistas tienen que tener autocrítica porque sus recetas no dieron resultado». Para el Presidente, «se dijeron tantas cosas sobre la Argentina que se merece poder hacer una autocrítica».

Reconoció después que «los argentinos hemos cometido pecados capitales» pero aseguró que «el país está empezando a ocupar un lugar que la historia nos tiene reservado».

Kirchner llegó ayer a las 19:45 al hotel Helmsey Park Lane, frente al Central Park, donde se alojó gran parte de la delegación argentina durante las seis jornadas que duró la gira presidencial por Nueva York. Allí, previo cóctel de bienvenida,lo esperaban unas 250 personas, entre empresarios argentinos y norteamericanos, funcionarios, economistas, políticos e invitados varios. En la mesa principal se ubicaron Cristina Fernández, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; un invitado especial, el nuevo embajador norteamericano en Buenos Aires, James Earl Wayne; el chileno presidente de la OEA José Miguel Inzulza; los ministros Jorge Taiana, Felisa Miceli y Julio De Vido.

  • Asistentes

    Entre los empresarios llegaron a la cena Paolo Rocca (Techint), Eduardo Eurnekian, Marcelo Mindlin, Luis Betnaza, Clarisa Estol (Banco Hipotecario) y Luis Ribaya (Banco Galicia). Las empresas que, entre otras, enviaron delegados fueron Exxon, Occidental Petroleum, Barrick Gold, Cargill, AES, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Citibank, UBS, Bear Stearns, Lockheed Martin y Barrick Gold.

    Kirchner se había reunido a la tarde con los representantes de las dos únicas empresas norteamericanas que anunciaron públicamente su voluntad de invertir en la Argentina: la petrolera Occidental Petroleum y los supermercados Wal Mart. En el primer caso, el CEO de la empresa, Reay Irani, ratificó lo que había sido anunciado dos días antes, pero evitó mencionar cifras concretas, pese a que el ministro de Planificación, Julio De Vido, había hablado de unos u$s 1.000 millones de aporte de capital. Tras la reunión, el empresario estimó que en el futuro el país necesitará mayor oferta de energía porque «a medida que mejora el nivel de vida de un país, el consumo per cápita también aumenta».

    Antes, el presidente se reunió con el presidente de Wal-Mart, Ezequiel Belardi, que le anunció a Kirchner inversiones por unos u$s 150 millones destinadas a la apertura de doce locales, ubicados principalmente en el interior del país.
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