Energía celebra más producción de gas y petróleo; Hacienda lamenta más importación de combustibles
Datos oficiales revelan un crecimiento sostenido en la producción local de crudo, gas y no convencionales. Pero al mismo tiempo, aumenta el volumen y el precio de las naftas y gasoil comprados al exterior.
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Cara a cara. El ministro de Energía, Javier Iguacel, y el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne.
Sin embargo, tanta confianza choca con otros números del sector. El Ministerio de Iguacel informó esta semana que la importación de metros cúbicos de naftas y gasoil, en sus versiones Premium y Súper, aumentó 13,48% en los primeros seis meses del año.
Además, los informes oficiales de Energía demuestran que el incremento no solo es volumétrico. En comparación monetaria, resultó que en el primer semestre de 2017 se importaron combustibles por u$s 503.838.432, mientras que en 2018 ya se llevan comprados u$s 751.311.721 en combustibles, lo que refleja una suba del 49,11%. "Esta tendencia es preocupante, si vemos como viene incrementándose la importación desde al menos 2015. Siempre teniendo en cuenta el primer semestre de cada año", subrayaron desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), en un reporte sectorial al que tuvo acceso ámbito.com.
Pero también suena preocupante para los planes de Hacienda, que tiene como meta reducir el déficit fiscal, en cumplimiento del acuerdo con el FMI, pero que ve todos los meses salir más y más dólares del país para financiar el abastecimiento local, aunque sean los privados y no el Estado los que cierran las compras al exterior.
Una realidad inobjetable es que si bien la producción de hidrocarburos mejora días a día, la refinación de crudo en el país se perjudicó en los últimos meses. La refinería de OIL en San Lorenzo, que hoy controla YPF a través de Dapsa, retoma habitualidad lentamente, mientras que la planta Ricardo Eliçabe de Bahía Blanca, en manos de la holandesa Trasfigura desde mayo, estuvo paralizada durante casi 30 días por 200 despidos y el rezago en los precios domésticos de los productos.

• Atrasados
Las estadísticas de CECHA confirmaron una tendencia que se preveía: por los incesantes ajustes de precios, los automovilistas cambiaron la Premium por la Súper. En la comparación de junio frente a mayo, la venta total de combustibles líquidos al público subió 2,13%, al pasar de 1.295.888 M3 a 1.323.527 M3. La nafta más cara, que ya supera los $ 33 por litro en Capital Federal, perdió 2,95% en el consumo general. En ese mismo mes, la comercialización de la versión más económica, la Grado 2, creció 1,03%. "Se observa así una retracción en el consumo de Premium, debido que por la diferencia de precios, parte del público estaría retornando nuevamente a la Súper", remarcaron.
Un informe de las cámaras de empresarios despachantes reveló que a nivel nacional, entre junio de 2017 y junio pasado, el precio en los surtidores de las naftas Premium creció 17 puntos más que la inflación medida por el INDEC. En tanto, que el incremento promedio del gasoil estuvo 14,5% por encima del costo de vida.
A la espera de otro inminente ajuste de hasta 7% en los combustibles, el análisis elaborado por Economic Trends para la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac) evaluó el nivel de atraso medido hasta fines de julio, según la incidencia del precio internacional del Brent, la cotización del dólar, los valores internos de los biocombustibles y los impuestos.
"Con información al 31 de julio de 2018, el atraso estimado de los precios de los combustibles en Argentina es de 25,1% en el caso del gasoil Grado 2; de 22,3% en el caso del Gasoil Grado 3; 25,9% en el caso de la nafta Súper, y 23,5% en el caso de la Premium", remarcaron.




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