La multinacional Enron decidió suspender temporalmente las inversiones por 600 millones de dólares que pretendía realizar en Brasil como consecuencia de la incertidumbre que se registra en el país por un inminente racionamiento energético.
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«No existe reglamentación clara en el sector. Las regulaciones están frenando las inversiones», afirmó, en declaraciones publicadas ayer por el diario «Jornal do Brasil», el vicepresidente de Enron en Brasil, Orlando González, al confirmar la suspensión de las inversiones. El anuncio se produce una semana después de que la también multinacional AES confirmara la suspensión de las inversiones por 2.000 millones de dólares que iba a realizar en Brasil, igualmente como consecuencia de la incertidumbre que se vive en el país por los planes de racionamiento de energía.
Ante la inminente crisis energética que se avecina, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso anunció que pondrá en marcha a partir del 1 de junio y hasta el 30 de noviembre un programa para reducir el consumo eléctrico del país en 20 por ciento.
El crecimiento anual del consumo en 4,5%, a un ritmo muy superior al de la capacidad del país para aumentar la generación de electricidad, amenaza con causar una crisis energética sin procedentes.
El aumento de la demanda por encima de la oferta se agravó ante una prolongada temporada sin lluvias que dejó los niveles de los embalses de las centrales hidroeléctricas -responsables por 88 por ciento de la energía generada en Brasil-en casi 30 por ciento de su capacidad.
Según González, el racionamiento eléctrico puede reducir entre 20 y 30 por ciento el margen de ganancia de las empresas eléctricas que operan en Brasil.
• A ciegas
Como el gobierno aún no ha aclarado cuáles serán las normas del racionamiento ni ha definido cuál será el precio que se cobrará a las empresas de energía por el gas importado desde Bolivia para alimentar termoeléctricas; empresas de electricidad como la AES y la Enron consideran que están operando a ciegas.
Ello debido a que tales compañías planean construir plantas termoeléctricas y a que el precio del gas natural procedente de Bolivia está fijado en dólares y la depreciación del real acumulada este año ya alcanza 20 por ciento.
Las inversiones previstas por la Enron estaban destinadas a la construcción de dos termoeléctricas, una en el estado de Mato Grosso y otra en Rio de Janeiro.
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