Equilibrio en títulos públicos y hay optimismo en el mercado

Economía

Los títulos públicos argentinos se destacaron en una jornada negra para los mercados del mundo. Mientras Wall Street perdía casi 3% en el índice Dow Jones, el NASDAQ bajaba 6,17% y las Bolsas europeas dejaban en el camino más de 3%. El dólar en Brasil llegó a un récord histórico. Aquí el Merval bajó 2,5% pero con muy pocos negocios, apenas $ 13 millones. Lo positivo fue la performance del riesgo-país, ya que prácticamente se mantuvo en los mismos niveles del lunes, pese a la ola de ventas que sacudió las principales plazas financieras del exterior. Concretamente ningún inversor quería desprenderse de papeles de la deuda argentina con el ministro Cavallo en Nueva York y la posibilidad de nuevos anuncios de apoyo al país a pocas horas de reunirse con el FMI y funcionarios norteamericanos. También es cierto que la caída en los últimos días de los títulos argentinos los dejó ya de por sí en niveles muy bajos y, consecuentemente, el riesgo-país ya muy alto. En Wall Street y Europa las acciones parecen haber llegado a un techo y no habría margen de ganancias adicionales. Por eso se empezó a mirar a Brasil y a la Argentina, aunque sin tomar posiciones. Brasil tiene perspectivas de un buen año en lo económico y la Argentina parece haber tocado el piso de la recesión. Hoy la duda de los inversores con la Argentina pasa por si consigue financiamiento para hacer frente a los vencimientos de deuda que tiene en los próximos meses. Existe la sensación en el exterior de que no habrá inconvenientes en ese sentido y si los hubiera el país logrará un nuevo respaldo de organismos internacionales y de los EE.UU. Pero por ahora no puede observarse una recomposición de precios y llevar el riesgo-país a niveles más normales -750 puntos- por la nueva caída en los mercados internacionales. Sólo cuando se confirme la mayor recaudación por el impuesto al cheque habría más confianza en inversores.

Los títulos públicos argentinos sobrevivieron ayer a la caída de los principales mercados del mundo. No hubo grandes movimientos de compra y venta por estos bonos, y al final del día mostraron equilibrio. Y éste es un dato promisorio en un día de debacles que llevaron a caer más de 6% el índice NASDAQ, casi 3% el Dow Jones, más de 3% a las Bolsas europeas y encumbraron al dólar a su precio más alto de la historia en Brasil.

Los poseedores de títulos públicos argentinos se resistieron a deshacerse de ellos, salvo que los precios fueran convenientes. Por eso el FRB logró mejorar 0,36%; el Par quedó sin cambios y el Discount tuvo un mínimo retroceso de 0,35%.

Riesgo

El riesgo-país mejoró levemente y quedó en 946 puntos. La mejora pudo haber sido más amplia, pero como los bonos del Tesoro norteamericano subieron de precio y, por lo tanto, su rendimiento bajó, esto le quitó algunos puntos al riesgo-país. Como se sabe, el riesgo se mide por la diferencia de rendimientos entre el bono del Tesoro norteamericano y el de los argentinos.

Los brokers extranjeros estaban optimistas por esta situación y auguraban tiempos mejores para los bonos de Brasil y la Argentina en poco tiempo. Este es el razonamiento que hacen:

En las bolsas de los Estados Unidos y Europa no hay hoy activos que den un gran margen. La aparición de «warnings» (advertencias) de las grandes empresas porque van a ganar menos de lo esperado en los balances trimestrales ha hecho que muchos inversores comiencen a salir de estos títulos.

Una gran parte de lo que obtengan por la venta de acciones irá a lugares muy seguros como bonos del Tesoro de los Estados Unidos o de países europeos.

Pero otra parte, mínima, buscará papeles de alto rendimiento y hoy los títulos públicos de Brasil y la Argentina están dando retornos de más de 13%.

Como se espera que en cualquier momento, en estos días, Alan Greenspan baje las tasas de interés norteamericanas, los rendimientos de los activos más seguros se achicarán notablemente. Con una tasa interbancaria de los Estados Unidos que baje a 4,5%, hay quienes buscarán «ensuciar» su cartera con activos de más riesgo como los títulos públicos latinoamericanos. Los más conservadores seguramente tendrán 90% de su dinero en bonos o plazos fijos, pero 10% se reservarán para acciones y títulos públicos para elevar el rendimiento general.

Este mes además vencen pagos de capital e intereses de títulos Brady en países emergentes por $ 2.300 millones.

Si una gran parte de esos fondos se reinvierte en mercados emergentes, está asegurada una suba de los títulos.

Pero mucho depende de la Argentina. La suerte de los países emergentes en el mercado de capital está atada a lo que haga Domingo Cavallo. La Argentina es en abril a los mercados emergentes lo que fue Turquía en febrero. Si la economía local sale de la recesión la suba será generalizada. Si no, habrá más caída de títulos públicos y Bolsas emergentes.

Los más prudentes dicen que si hay que invertir en emergentes se busque México o Panamá. Pero Brasil, la Argentina y Ecuador aparecen como demasiado tentadores con sus rendimientos.

Ecuador rinde 19% y Brasil y la Argentina entre 13% y 17%. En cambio, Panamá y México dan retornos de entre 7% y 8%.

Pero hay un detalle: a un inversor le puede ir bien con Panamá o con México o con los dos a la vez. En cambio, si se cae la Argentina al inversor le irá mal con Brasil y Ecuador porque la suerte de los tres está atada a la gestión de Cavallo y al pago puntual de los vencimientos de su deuda que se concentran este mes.

A partir de estos datos no es casualidad que se estén armando fondos comunes de inversión exclusivamente en base a los títulos latinoamericanos.

Juan Bosch de Compass Group, una firma con oficinas en Nueva York que está en la Argentina, explicaba por qué ellos se están concentrando en títulos de Brasil, Chile y la Argentina, preferentemente. Según Bosch, no hay activos tan atractivos en este momento como éstos por su rendimiento. «El mundo está líquido y no tiene inversiones que den renta alta.» Para Bosch es más atractivo prestarle a Brasil o a la Argentina que tomar bonos de empresas que están en su ciclo de baja al no mostrar las ganancias que prometieron en sus balances.

Los próximos días serán clave para ver adónde va el dinero de los inversores en un mundo que tiene dinero líquido pero no consigue inversiones atractivas.

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