Esperando rosas, le cayeron piedras

Economía

Todo el «show» del día martes, del que Buenos Aires se supo apartar cautelosamente, terminó en una semana donde la desilusión volvió a ser materia habitual del gran centro rector. Así como una calificadora, sumamente audaz e indolente, quería anunciar el «final de la crisis»: la respuesta al abrir los mercados resultó totalmente adversa. Novedades de nuevos salvatajes en las entidades de gran renombre de Estados Unidos, más dinero que se dispone con total facilidad y salvando tantos a justos como a pecadores (oposición de Paulson mediante) hicieron un viernes sumamente vendedor en el ámbito del Dow Jones y extendiendo la mala nueva a los demás recintos receptores. Con el indicador del NYSE en baja de 1,61%, esto se llevó consigo gran parte de lo logrado el martes y dejando apenas 0,5% a flote para el Dow Jones. En el Bovespa la herida del último día se contuvo bastante, con solamente 0,5% de rebaja y la semana salvándose por muy poco, de no pasar al negativo: alza de 0,2%. Finalmente llegó el turno de repasar un Merval que otra vez orilló la perforación de su piso de «2.100» haciendo un mínimo en «2.105» unidades, máximo de «2.147» y un cierre mucho más pobre: con «2.117»: así, la cuenta dio un saldo de 1,5 por ciento de caída.

Se llevó el índice local el sufrimiento mayor del viernes, como otras veces lo había evitado, y pasando a negativo de la semana: con 0,6% de rebaja.

  • Mucho ritmo

    Una buena marca en cuanto a volumen actuado en la última sesión, fijó $ 112 millones de efectivo en acciones con casi 14% de franja sobre los totales.

    Ya Tenaris acusando rebaja de 1,75% resultó factor de caída ponderada en el indicador líder, viendo el mercado total solamente «17» especies con aumentos, por otras «52» acciones que soportaron descensos variados. Mal final, de una semana que contuvo una sola fecha jubilosa y un «antes» y un «después», que no cambian la cuestión de fondo: la tendencia está mal. La Bolsa, lo sabe.
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