13 de marzo 2001 - 00:00

Estalló la mayor burbuja: el NASDAQ perdió más de 6%

Estalló la burbuja en Nueva York. Ahora las acciones de las empresas «punto.com» están buscando un piso en donde sus precios se relacionen con la utilidad que muestran sus balances.

Se acabaron las apuestas a futuro cuando los precios de esos papeles, llamados de la «nueva economía», se cotizaban al equivalente a 100 años de ganancias. Eran los días en que cada joven quería abrir su sitio en Internet.

Se planeaban «road shows» para atraer plata para financiar esos proyectos. Divisiones de grandes bancos colocaron centenares de millones en distintos sitios. Estaban asociados a emprendimientos insólitos. Desde portales de turismo, pasando por el de entretenimientos o de venta de aparatos electrónicos, sin olvidar los sitios que remataban todo tipo de artículos.

Patagon.com se vendió dos veces. La primera vez se pagó poco menos de $ 60 millones y después se revendió en casi 700 millones. Esta operación desató una fiebre de portales. Todos valían fortuna. Los autores de esas operaciones seguramente hoy no ocupan en esos bancos los mismos cargos.

Ayer el NASDAQ con su derrumbe le dijo al mundo que el sueño debe esperar. Que Internet es un gran negocio, pero a futuro. Primero avisó Yahoo! y ayer fue Cisco. Hoy el NASDAQ está 62% por debajo de hace un año, y Yahoo!, que costó en su mejor momento a $ 120 por acción, ahora vale la décima parte.

Para Estados Unidos se acabó el efecto riqueza. Ese que hizo imaginar a los norteamericanos que la vida es fácil. Compraron acciones en el NASDAQ y se olvidaron de ahorrar. Ganaron casi 80% en un año. El dinero crecía todos los días sin necesidad de depositar. Por eso los consumidores gastaban sus salarios íntegramente e, incluso, se endeudaban para consumir. Por primera vez en décadas había desahorro en Estados Unidos. Los norteamericanos gastaban más de lo que ganaban. La economía vivió uno de sus ciclos más florecientes y prolongados para alegría de todos, menos de Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, que habló de la «exuberancia irracional» de Wall Street. Justamente, Greenspan, con subas en las tasas de interés, frenó el «boom». No por el efecto del encarecimiento del dinero sino porque los hizo pensar que esta fiebre un día iba a terminar. Y terminó. El NASDAQ se cayó, los papeles valen poco y los consumidores se quedaron con deudas. Habrá que acostumbrarse a vivir con ahorros que dan rentas de menos de 10% anual y aprender que ésa es una buena ganancia cuando no hay inflación.

Esta es la lección que dejó ayer el NASDAQ cuando terminó la rueda 6,25% abajo a 1.924,50 puntos. El índice de la Bolsa electrónica está ahora en el nivel que tenía en noviembre de 1998. El indicador perdió 62% desde el máximo de 5.132 puntos del 10 de marzo de 2000.

Si hay que buscar culpables para la caída de ayer, habría que señalar a Cisco Systems y a Ericsson. Cisco informó el viernes que despedirá a 8.000 empleados (14% de su personal) para bajar sus costos, porque va a ganar menos ante la menor demanda por la desaceleración de la economía. Los papeles de Cisco ayer bajaron 8,79%. El viernes ya había perdido 9,59%.

Ericsson, a su vez, dijo que podría perder hasta 510 millones de dólares en el primer trimestre de este año por la misma razón. La empresa sueca que fabrica celulares es otra víctima del menor consumo de los norteamericanos.

Cisco Systems es un papel que al menos en cuatro de los cinco días hábiles de la semana lidera el ranking de venta de acciones, triplicando al papel que lo sigue. Desde diciembre de 1998 que esta acción no sabía lo que era cotizarse a menos de 20 dólares. En marzo del año pasado, las acciones de Cisco se pagaban a 82 dólares.

Warren Buffet, uno de los más inversores de Estados Unidos porque defiende la vieja economía y aborrece públicamente las acciones de Internet, tuvo una explicación ingeniosa. Comparó los papeles del NASDAQ con el baile de la cenicienta donde a las 12 de la noche se acababa el encanto y la joven volvía a la pobreza. Según Warren Buffet, en el NASDAQ la situación es parecida, «pero hay un problema: los inversores bailan en una pieza donde los relojes no tienen agujas».

En tanto, el Dow Jones, el indicador de las grandes acciones clásicas, también fue alcanzado por el impacto del NASDAQ. Ayer el índice perdió 4,10% y bajó a 10.208,25 puntos.

Certeza

El S&P-500, que es el más representativo perdió 4,32% a 1.180,16, unidades. El viernes había bajado 2,48% y está 20% abajo desde el máximo histórico.

En el mercado de bonos, los títulos del Tesoro a 30 años subieron de precio, y el rendimiento bajó hasta 5,30% contra 5,31% del viernes. La tasa del Bono del Tesoro a 10 años retrocedió a 4,893% contra 4,931% del viernes.

La certeza que se ha instalado es que Alan Greenspan el miércoles que viene bajará las tasas de interés en medio punto, y esperan que el mercado recorte estas pérdidas con esas noticias.

En Buenos Aires los movimientos de Nueva York hicieron retroceder al Merval 2,4% a 466,02 puntos. El Merval AR a su vez bajó 2,2% a 461,71. El volumen negociado mostró la cautela del mercado, ya que se hicieron modestos $ 16,8 millones. Sólo 5 papeles subieron, 32 bajaron y 8 quedaron sin cambios.

Los títulos públicos argentinos agudizaron su retroceso y llevaron al riesgo-país a 763 puntos, es decir, 5% por encima del viernes. El Par bajó 1,09%, mientras el FRB lo hizo en 1,21% y el Discount en 0,32%. El Global 2007 fue el más golpeado al perder 4,30%. Los otros Global de largo plazo tuvieron pérdidas de entre 1,29% y 2,11%.

En tanto en Brasil, para perjuicio de la Argentina, sigue subiendo el dólar. La devaluación del real alcanza niveles preocupantes ya que llega a casi 5% en el año. Ayer el dólar se cotizó a 2,067 reales. En tanto, la Bolsa de San Pablo perdió 3,70%.

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