26 de noviembre 2001 - 00:00

Este año Brasil costará 20% más caro a turistas

Veranear en Brasil saldrá 20% más caro que en 2000, según admite la propia Asociación Brasileña de Agencias de Viajes (ABAV). La entidad atribuyó la suba en los precios al temor por los ataques terroristas en el mundo. Esto hará que tanto brasileños como habitantes de países limítrofes (en especial argentinos) elijan territorio brasileño para su período de descanso.

La ABAV sostuvo que los paquetes turísticos de Año Nuevo sufrieron el mayor impacto, con un incremento de 35%, mientras el segmento de los resorts registró aumentos de hasta 66% con relación al mismo período del año pasado. Cabe destacar que la «reveillon» (cena-show y festejo popular en las calles) del 31 de diciembre a la noche es una fiesta tan tradicional y masiva como el Carnaval, sobre todo en Rio de Janeiro, y los precios para esa época siempre son tan caros como los que rigen en la semana dominada por las escolas de samba.

Para la asociación, la suba en los precios se debe a que los brasileños de mayores ingresos ya no desean viajar a Estados Unidos y Europa, luego de los atentados terroristas del 11 de setiembre en Nueva York y Washington. Cabe destacar que -según datos del mercado- casi un millón y medio de brasileños viajan por año sólo a Miami, número que este año se verá drásticamente reducido por las razones apuntadas.

• Competencia

Esos mismos turistas frustrados competirán por las plazas en los hoteles de las playas brasileñas con los argentinos, que ante esta competencia se verán obligados a pagar más caro. El efecto de los ataques terroristas sobre el turismo interno hará que se evapore buena parte de la diferencia cambiaria que favorecería a los argentinos en sus viajes por Brasil.

«Los paquetes para vacacionar en resorts están extremadamente más caros que el año pasado»
, afirmó el dueño de la agencia Urbi El Orbi a la agencia de noticias ANSA. Para Caio Carvalho, funcionario de la Empresa Brasileña de Turismo (Embratur), los precios de los resorts están demasiado caros. «Recomendamos a los turistas que no paguen tarifas abusivas», dijo.

Lo que el funcionario parece perder de vista, sin embargo, es que el incremento de esos paquetes es ni más ni menos que la actualización en dólares de los precios del año pasado, considerando la pérdida de valor de la moneda brasileña. Dado que en su gran mayoría esos paquetes se venden en el mercado internacional -utilizando las marcas y las redes de reservas de las cadenas que los colocan-; por consiguiente, es esperable que los precios en dólares mantengan su valor «histórico».

• Contaminación

A los precios caros se sumará otro serio inconveniente para los cerca de 2,5 millones de turistas que visitarían Rio esta temporada veraniega, de cumplirse las previsiones del sector: las playas de la «Cidade Maravilhosa» estarán mucho más contaminadas que de costumbre, por los frecuentes derrames petroleros y los desagües cloacales en el litoral marítimo.

«El cuadro no va a mejorar en las playas de Rio de Janeiro este año. Ni Leblon, ni Barra de Tijuca, ni Sao Conrado, por ejemplo, contarán con las obras de saneamiento previstas pues éstas sólo estarán terminadas en marzo del año próximo»
, dijo a la misma agencia el secretario de Saneamiento de Rio de Janeiro, Luiz Henrique Lima.

Por su parte el presidente de la Asociación de Vecinos de Leblon,
Joao Fontes, afirmó que «nuestras playas están hediondas; si tuviéramos las playas limpias, los hoteles y el comercio facturarían mucho más».

Dos de la obras atrasadas son la estación de tratamiento de la Rua de Visconde, que comprende la zona de Ipanema, y la red cloacal de Sao Conrado, que recoge los desechos de la favela (barrio carenciado) Rosinha, la mayor de Río de Janeiro. Otro factor que influye en la polución de las playas cariocas es el frecuente derrame de petróleo. Así,
una mancha de crudo de dos kilómetros de diámetro avanza desde el viernes por la Bahía de Guanabara, sin control. Son 100.000 litros de combustible que amenazan llegar hasta las playas de Botafogo. Se trata del tercer accidente en poco más de dos meses.

El 15 de octubre hubo un vaciamiento de regular intensidad y el 8 de setiembre se registró un derrame que dejó una mancha de 3 kilómetros expandida por la Bahía de Guanabara. Como se ve, Brasil dista de ser el idílico paraíso que pintan sus promociones turísticas. Y si bien la economía argentina sufrió un impacto de
70% en su competitividad respecto de la de su principal socio en el Mercosur, la antiquísima ley de la oferta y la demanda hará que la devaluación del real respecto del peso no se traslade totalmente (ni mucho menos) al bolsillo de los argentinos que veraneen desde Florianópolis a Natal.

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