Estiman que el crecimiento vía consumo privado sería limitado

Economía

Estará condicionado a la restricción externa por la recuperación de las importaciones. Será fundamental que el tipo de cambio crezca en línea con la inflación y lograr equilibrio fiscal primario.

El esquema de “crecimiento traccionado por el consumo privado tiene como limitación principal la restricción externa por el lado de la recuperación de las importaciones”. Así lo estimó la consultora PxQ, al señalar que, “si bien el esquema de control de cambios y un reperfilamiento permitirán generar un superávit externo, el acceso al crédito externo no estará en 2020”. Es por eso que “el tipo de cambio no debería viajar muy por debajo de la inflación”, indicó. A su vez, resaltó que “para que el modelo sea sostenible, los salarios deben ganarle a la inflación de 2020, pero perder contra la de 2019”. Y proyectó que, “si todo sale bien, la recuperación será lenta y 2020 en el mejor de los casos será un año que marque el tercer cero en materia de PBI”.

De acuerdo con la consultora, el primer equilibrio cero vendrá por el lado del resultado primario balanceado “a fuerza de un aumento de los ingresos por suba de impuestos y reducción del gasto por aplicación de nueva fórmula de movilidad”. El segundo llegaría de un “acuerdo exitoso con el FMI y acreedores privados por la deuda pública en moneda extranjera. Se espera un reperfilamiento con período de gracia a partir de junio de 2020 que anule el pago de deuda”, agregó. Para esto, analizó que será clave la “recuperación del acceso al mercado local de deuda en pesos para financiar servicios de la deuda pública en moneda local”. PxQ sostuvo que las “necesidades en pesos del Tesoro acotadas dan margen al BCRA para emitir pesos para la compra de las divisas que surgen del superávit del sector externo”, mientras que el “pacto social sirve para reducir la inercia inflacionaria y mejorar, en el margen, los ingresos de los trabajadores”.

A casi un mes del cambio de gobierno, se van afianzando los pilares del programa económico, basado en un equilibrio fiscal vía aumento progresivo de impuestos, el reperfilamiento de la deuda para despejar el frente externo y un pacto social para frenar la inercia inflacionaria. “El primer paso ya está dado: la aprobación de la ley de emergencia económica tendrá como resultado una mejora en el resultado primario derivada del incremento de la recaudación por el aumento de retenciones e impuesto a los bienes personales, la creación del impuesto País a la compra de moneda extranjera y el efecto de los cambios en impuestos internos y tasa estadística. El fisco apunta a marcar el primer cero del año”, comentó la consultora. “El impacto fiscal de la revisión de la fórmula de movilidad jubilatoria deberá evaluarse en función de los próximos aumentos y la decisión del Gobierno en junio, que podría compatibilizarse con el FMI”, agregó.

En cuanto al manejo de la deuda pública, por un lado se re-reperfilaron los vencimientos de letras en moneda extranjera hasta agosto y se abrió la negociación con acreedores privados y el FMI para apurar un acuerdo que libere el panorama de vencimientos en 2020. Por otro lado, el Tesoro volvió a emitir deuda en moneda local (desde agosto que no lo hacía), colocando casi $40.000 millones en letras. La señal fue positiva dado que se logró renovarse una parte importante de los vencimientos de Lecap y bonos a pagarse entre el 14 y el 30 de diciembre. En paralelo, el BCRA habilitó un canal para negociar en mercado secundario deuda del Tesoro con los Fondos Comunes de Inversión, agregando liquidez al mercado de deuda en moneda local. La intención del Gobierno es revivir el mercado local de pesos para evitar recurrir al financiamiento del BCRA para pagar vencimientos.

La consultora destacó que, “con la imposibilidad de financiar una expansión del gasto público, un panorama global que no anticipa un salto en las exportaciones y la inversión privada deprimida, el consumo del sector privado se perfila como el único impulso para la recuperación en 2020”. Por este motivo, “se vuelve vital en la estrategia del Gobierno la recuperación del poder adquisitivo de los salarios. En el corto plazo, el combo congelamiento de tarifas por 180 días, esquema de control de cambios estricto y bonos para los sectores más vulnerables (jubilaciones mínimas, AUH y trabajadores del sector privado de bajos ingresos) se verá reflejado en un aumento del consumo”, precisó.

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