En Europa sigue sin hablarse de otra cosa que no se la crisis económica. El Euro y la preocupación por Grecia, principalmente, y por países como España y Portugal mantienen en vilo al Viejo Continente. El resto de las naciones, mientras tanto, apura medidas para evitar la debacle.
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La caída en el valor del euro es una preocupación, pero la moneda única europea se estabilizará, dijo el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, según lo citó un diario alemán.
En una entrevista con Bild am Sonntag, Schaeuble dijo que la caída del euro sería temporal, agregando que Alemania necesita consolidar sus finanzas públicas.
"La depreciación durante los últimos meses es obviamente una preocupación, pero el euro se estabilizará nuevamente", afirmó. "En el mediano plazo los altos déficits a nivel de gobiernos federales, estatales y locales deben ser reducidos para evitar la inflación", agregó.
En tanto, luego de que la calificadora Fitch rebajara la nota de la deuda a España, de "AAA" a "AA+", desde el gobierno francés aseguraron que era una medida esperada.
La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que no le sorprendió la reducción de la nota de la deuda de España, pero aseguró que los mercados se tranquilizarán con el plan de estabilización europeo, en el diario Le Parisien.
"Lo esperábamos", dijo la ministra, al ser interrogada por este cotidiano sobre la decisión de la agencia calificadora Fitch de rebajar el viernes la nota de la deuda española de "AAA" a "AA+". Pero "la zona euro instauró un fondo de estabilización que es un instrumento muy potente", añadió.
"A los mercados no les gusta lo que toma tiempo. Se tranquilizarán cuando los 16 países del euro hayan votado", consideró la ministra.
Después del plan de ayuda a Grecia, la zona euro se dotó de un plan de 750.000 millones de euros para evitar un contagio de la crisis a otros países fuertemente endeudados, como España o Portugal.
Por otro lado, Grecia reiteró que no reestructurará su deuda y no necesita más recortes para cumplir sus objetivos fiscales fijados en el programa de financiamiento de emergencia que acordó con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, dijo el ministro de Finanzas a un diario.
Al endeudado país se le ofreció un rescate de 110.000 millones de euros (unos 134.000 millones de dólares) para evitar una moratoria de su deuda y a cambio prometió reducir el déficit en 11 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto y llevarlo bajo el límite fijado por la UE de 3 por ciento para el 2013.
Los mercados temen que los fuertes ajustes decididos por el gobierno para asegurar la ayuda podrían hundir a la economía en una recesión más profunda y amenazan con no dejarla cumplir con sus objetivos fiscales, prolongando la crisis de deuda del país.
"Grecia no necesita medidas adicionales, especialmente "dolorosas" medidas. Sólo veo una opción adelante, cumplir con nuestros objetivos con consistencia", dijo el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, al periódico Eleftherotypia.
Se espera que la economía de Grecia, que equivale a cerca del 2,5 por ciento de la zona euro, permanezca en recesión por un segundo año en el 2010 luego de contraerse un 2 por ciento el año pasado.
El Banco de Grecia proyecta que la recesión se profundizará, con una caída del PIB de un 4 por ciento este año, mientras el alza de impuestos y el recorte en los salarios y pensiones toman forma.
"La recesión será más profunda en el 2010 y después de eso habrá una recuperación gradual", dijo el ministro al diario. "Sigo optimista y creo que nos recuperaremos rápido".
El funcionario reiteró la posición del gobierno socialista de que la reestructuración de la deuda no era una opción, ahora o en el futuro.
"Una reestructuración de la deuda sería desastrosa para la credibilidad del país. Nos llevaría a una marginalidad de los mercados de capitales, a un ajuste fiscal incluso más duro y a una muy profunda recesión", aseguró.
Papaconstantinou dijo que Grecia podría depender del programa de la UE y del FMI para sus necesidades de financiamiento sin tener que retornar a los mercados para conseguir préstamos antes del primer trimestre del 2012.
"El gobierno demostró que no toma en cuenta los costos políticos cuando se trata de hacer lo que se necesita ser hecho para el bien del país", agregó.